Año 1960: Con doce años, por la colaboración de una monja paisana, y como no, por la mejora económica que suponían las mil pesetas que las monjas enviarían a casa subiendo nuestros ingresos mensuales más del 300% con respecto al cortijo.
Me veo de golpe y porrazo, rodeado de la solemnidad de un convento, en lugar del Paerón, mí habita de dos días antes. Tres meses me pase sin pronunciar palabra ¿qué queréis que os diga? ¿Cómo había que hablar en aquella solemnidad? ¡Si hasta me llevaron al médico ... (ver texto completo)
Me veo de golpe y porrazo, rodeado de la solemnidad de un convento, en lugar del Paerón, mí habita de dos días antes. Tres meses me pase sin pronunciar palabra ¿qué queréis que os diga? ¿Cómo había que hablar en aquella solemnidad? ¡Si hasta me llevaron al médico ... (ver texto completo)
Te he escuchado esta historia más de una vez, pero plasmada de esta manera me parece estar oyéndola por primera vez, deberias escribir tu autobiografia... seguro que seria un betsseller, sigue con esta serie en fasciculos, al menos has conseguido apaciguar los ánimos..... por cierto y contestando a una pregunta que se hace en este foro, me imagino que a estas alturas de Noviembre, Frailes, estoy segura, que huele a cebolla cocida, a morcilla, a especias en general.... o sea a gloria bendita.
Saludos
Saludos