Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.
Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias...
La vida es un continuo torbellino de acontecimientos que a veces nos deja aturdidos y doloridos y otras veces nos hace emborrachar de felicidad.
Buenas tardes Antonia, hoy salió el sol pero cuando se pone ya se nota el fresco, ya hay que poner a ratos el brasero... besillos.
Buenas noches Sensi, aqui tambien han bajado mucho las temperaturas pero no encendemos todavia, hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia, Feliz descanso... Un besillo.
Hola Juan A. ya hacia tiempo que no pasabas por aquí, ahora que tienes más tiempo pásate de vez en cuando y nos cuentas algo... besillos
Buenas tardes Antonia, hoy salió el sol pero cuando se pone ya se nota el fresco, ya hay que poner a ratos el brasero... besillos.
Nunca dijeron que la vida sería fácil, sólo prometieron que valdría la pena..
No entiendo como tanta gente se avergüenza de su cuerpo y nadie de su mente..
Me sentía triste porque no tenia zapatos hasta que miré en la calle un hombre que no tenia pies...
Es triste vivir en un mundo donde la apariencia vale más que la personalidad...
Así es la sencillez: no reclama, no quiere nada, pero se emociona por las pequeñas atenciones que la vida le ofrece.
Sonríe, contagia tu felicidad al mundo entero! Que valga la pena vivir con amor y esperanza.
Buenos días Antonia, buen inicio de semana, ayer nos llovio y hoy está preparandose para llover, esperamos que así sea hace mucha falta el agua... besillos.
Buenas noches Sensi, aqui a llovido toda la noche y todo el dia, ahora no llueve, pero yo creo que los campos lo agradeceran, pues hacia mucha falta, que descanses besillos, hace barias horas que no podia abrir el facebook, apenas termina de funcionar habia un problema y lo estaban solucionando, yo crei que no podria dar las buenas noches.
Los deseos ridículos

Había una vez un leñador muy pobre y trabajador, que a pesar de trabajar durante todo el día, apenas ganaba unas monedas para poder comer él y su mujer.

Un día, cansado del trabajo, y viendo lo poco que conseguía con él, se lamentó en voz alta:

– ¡Qué desgraciado soy, que aún trabajando sin cesar no consigo apenas unas monedas como recompensa!

Entonces, el dios Júpiter, que estaba escuchando, bajó a la Tierra para decirle:
... (ver texto completo)