El
león y la grulla.
Un bodhisattva nació en la región de Himavanta como una grulla blanca; en ese momento Brahmadatta reinaba en Benarés. Resultó que, mientras un león comía carne, un hueso se le quedó atascado en la garganta. La garganta se le hinchó y no podía
comer nada; su sufrimiento era terrible. Una grulla que estaba
posada en un
árbol buscando
comida, le preguntó al verlo:
— ¿Qué te ocurre,
amigo?
El león le contó lo que pasaba.
—Yo puedo librarte de ese hueso, amigo, pero no me atrevo
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