La leyenda del Puente de la amistad.
Allá muy lejos, justo en el punto donde la imaginación y la verdad se vertían hacia nuestro mundo camufladas como cuentos de hadas, dos cumbres se alzaban.
En cada una de ellas se erguía un reino: Uno era el Reino de las Rosas y el otro era el Reino de las Tréboles. Los habitantes del Reino de las Rosas eran mayormente gentes de cabellos rubios, piel clara como la nata y sus ojos eran del color del océano. Eran muy intelectuales: les gustaban hacer algoritmos ... (ver texto completo)
Allá muy lejos, justo en el punto donde la imaginación y la verdad se vertían hacia nuestro mundo camufladas como cuentos de hadas, dos cumbres se alzaban.
En cada una de ellas se erguía un reino: Uno era el Reino de las Rosas y el otro era el Reino de las Tréboles. Los habitantes del Reino de las Rosas eran mayormente gentes de cabellos rubios, piel clara como la nata y sus ojos eran del color del océano. Eran muy intelectuales: les gustaban hacer algoritmos ... (ver texto completo)