Buenas noches Antonia, felices sueños.. Un besillo.
Buenas noches Sensi, que tengas un buen descanso, hasta mañana besillos.
Leyenda Tristán e Isolda

En la Edad Media, Tristán era uno de los caballeros de la Mesa Redonda. Vivió decenas de aventuras y desventuras con Isolda, una joven princesa que, por ejemplo, le curó sus heridas tras luchar contra Morholt, el tío de la chica. Isolda estaba prometida con Mark de Cornualles, tío de Tristán. Ambos, Tristán e Isolda, bebieron por error una poción de amor y, como consecuencia, se enamoraron apasionadamente. Las consecuencias de este amor fueron una serie de adversidades.

Muchos ... (ver texto completo)
Para poder ver el arco iris... primero debes soportar la lluvia.
Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería.
En todas partes los más fuertes han hecho las leyes y han oprimido a los débiles.
Dice la vida que dejes de quejarte y la disfrutes, porque ella va a pasar igual..
"Pinta un cielo de esperanza con el pincel de la fe. Porque todo es posible si puedes creer.
Los recuerdos son como un hotel: puedes visitarlos pero no quedarte a vivir en ellos.
Buenas noches Antonia, felices sueños.. Un besillo.
Una curiosidad “astronómica”, una poesía y unos datos. Dicen que con Santa Lucía -13 de diciembre- se acortan las noches y alargan los días. No es tan así porque será la entrada del invierno el próximo día 21 cuando esto ocurra. Pero desde hoy, las tardes ya empiezan a ser más largas, o sea, hoy el sol se pondrá en Granada a las 17:58:21 pero a partir de mañana lo hará más tarde o sea que las tardes serán ya más largas aunque las mañanas seguirán siendo más cortas hasta que llegue el invierno.
La ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, pasa un feliz Miércoles, hoy nos cambió el día ha llovido algo y está muy nublado y con frío... cuidate... besillos.
Es inútil programar la vida: En cada mínimo detalle el destino siempre tendrá la última palabra.
Nadie es dueño de la multitud aunque crea tenerla dominada.
Se llama nostalgia, y sirve para recordarnos que, por suerte, también somos frágiles.
Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.