Así habló Júpiter, y, como de
costumbre, con pocas palabras dijo muchas cosas. Por el contrario, Venus, la de los cabellos dorados, no tuvo inconveniente en hablar más tiempo de esta manera:
- "Oh Padre, oh poder eterno sobre los hombres y las cosas (¿hay alguna otra razón por la que podamos implorarte?): Los Rútulos se vanaglorian y Turno es conducido sobresaliendo en medio de todos sobre su
caballo. Lleno de orgullo galopa contento, ya que sabe que la guerra le es favorable. ¿No te das cuenta?
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