¿Sabés qué es lo más duro de envejecer?
— ¿Qué?
— Que te volvés invisible. Mientras sos joven, todavía "sos alguien": lindo, gracioso, carismático, fuerte… o al menos, notorio. Pero después todo eso pasa. Y te convertís en “el viejito más” con la campera gastada, o “la señora” con boina y tapado viejo. Es como si ya no estuvieras. Sos transparente…
— Pero yo, ¿sabés? Me fijé en vos apenas entraste a la habitación...
Es una frase de una serie británica muy conocida. Y sí, es real.
Muchas veces, ... (ver texto completo)
buelo, ¿por qué a veces me siento lobo… y otras, burro?
El anciano sonrió con ternura.
—Porque ambos viven en tu interior, hijo. Y cada uno tiene su momento.
El lobo despierta cuando necesitas defender lo que amas.
Te da instinto, fuerza, coraje y lealtad.
Pero si lo dejas dominarse por la rabia… puede herir incluso a quienes quiere proteger.
El burro, en cambio, parece simple.
Lento, callado, subestimado…
Pero es paciente, resistente, sabio.
Camina sin prisa, pero nunca se rinde.
Carga el peso de los días… y sigue avanzando.
Hoy el mundo admira al lobo: al fuerte, al veloz, al feroz.
Y olvida al burro, que en silencio, construyó caminos, cruzó montañas y sostuvo civilizaciones.
Sin lobos, los bosques perderían su alma.
Sin burros, los pueblos jamás habrían llegado tan lejos.
La verdadera sabiduría está en reconocer a ambos.
Y aún más, en saber cuándo dejar que hable el lobo… y cuándo dejar que guíe el burro.
Moraleja:
No te avergüences si avanzas lento.
No te endioses si avanzas fuerte.
Ser humano es tener equilibrio… y elegir con el corazón quién debe guiarte en cada paso. ... (ver texto completo)
Amigos de verdad.
A pesar de sus diferencias, pasaban horas compartiendo historias.
El pez vivía en las profundidades, silencioso y reflexivo.
La gaviota volaba alto, ruidosa y llena de energía.
Pero eso nunca fue un problema…
Hasta que alguien lo hizo ver como un problema.
Un día, otra gaviota le dijo:
— ¿Por qué pierdes el tiempo con un pez?
—No puede volar contigo, ni comprender tu libertad…
La gaviota sabía que el pez no podía volar. ... (ver texto completo)
Un zorrito y un conejo se hicieron grandes amigos.
Cada día salían juntos a jugar, corrían entre los árboles.
Siempre estaban uno al lado del otro.
Un día, mientras jugaban como siempre, vieron algo que los asustó.
Un cazador apareció con un rifle.
Sin pensarlo, corrieron a esconderse entre los arbustos.
Mientras escapaban, se encontraron con una tortuga vieja y sabia.
El zorrito, con los ojos bien abiertos, preguntó:
— ¿Por qué ese hombre quiere hacernos daño?
La tortuga los miró con calma. ... (ver texto completo)
Albert Einstein tenía una extraña costumbre. Solía dormitar con una llave en la mano.
No es metáfora. Era literal.
Se sentaba en un sillón, con el brazo colgando, y sostenía una llave sobre una placa metálica en el suelo. Justo cuando comenzaba a quedarse dormido, su mano se relajaba. La llave caía. El sonido lo despertaba.
¿Por qué lo hacía?
Einstein había descubierto algo que hoy la neurociencia respalda: ese momento entre la vigilia y el sueño —la fase hipnagógica— es una mina de oro para ... (ver texto completo)
DESEOS CONCEDIDOS POR EL GENIO DE LA LÁMPARA MARAVILLOSA MONCLOVITA:

- Y tú que quieres, Bego?-Una cátedra!
- Y tú, Acelga?-Una orquesta!
- Y tú, Barrabés?-Ser consejero del Santander!
- Y tu, Puchi?-La amnistía!
- Y tú, Mohamed?-El Sáhara!
- Y tú, Yoli?- Un ministerio!
- Y tú, Arnaldo?-Navarra?
- Y tú, Cándido?-Mi hijo en Telefónica! ... (ver texto completo)
Buenas tardes amigos y amigas foreros.
Un día cargado de noticias. La «fontanera» del PSOE nos ha dado un bonito audio, vía filtración, sobre la necesidad de matar a algún miembro destacado de la UCO, que esto de investigar a nuestro presidente se les está yendo de las manos. A mi siempre me han gustado las películas de mafiosos, no lo voy a negar. Claro que seer de la mafia estatal siempre tiene mucho menos merito que ser de la mafia real, ya que el Estado siempre tendrá la oportunidad de hacer ... (ver texto completo)
que desea
comprarla
desearia comuncarme conalguna persona de la almazara de dehesas de guadix con fines de negocios un saludo
que desea
Un joven desesperado buscó a su abuelo y le dijo: Me siento como un burro... pero a veces también me siento como un lobo. No sé si soy un ganador o un perdedor.
El anciano sonrió y le respondió:
—Te sientes así porque dentro de cada persona viven ambos.
El lobo te recuerda quién eres cuando te atreves:
instinto, protección, coraje, lealtad.
Pero cuidado… si se deja llevar por la rabia, puede herir sin querer.
El burro, en cambio, parece débil, lento, incluso torpe…
pero es paciente, sabio, ... (ver texto completo)
Un día, un maestro entró a su clase y pidió silencio. Pero nadie le hizo caso.
Insistió una, dos, tres veces… hasta que por fin, logró que todos lo escucharan.
Y entonces, les dijo algo que nadie esperaba.
—Después de muchos años dando clases —comenzó—, me di cuenta de algo:
En cada grupo, solo el 5% de los alumnos hará una diferencia real en el futuro.
Ese pequeño grupo se convertirá en personas brillantes, profesionales que ayudan, que aportan, que cambian las cosas.
¿Y el otro 95%?
—Están solo de paso —dijo con sinceridad—. Vienen, aprueban, tal vez trabajan… pero no dejan huella. No destacan. No construyen algo grande.
Y no importa si son abogados, doctores, maestros o cualquier otra cosa…
Siempre se repite la misma proporción:
De cada 100 personas, solo 5 lo hacen diferente.
El maestro confesó que a veces le hubiera gustado saber desde el inicio quiénes son ese 5%…
Pero no se puede.
Solo el tiempo lo dice.
Aun así, prometió algo:
Seguir enseñando con todo su corazón, por esos pocos que sí escuchan, que sí aprenden, que sí despiertan.
Porque aunque solo un puñado marque la diferencia…
valen más que todo el ruido junto.
Moraleja:
No importa cuántos te escuchen… si lo que enseñas llega al corazón de unos pocos, ya sembraste algo que crecerá.
Porque a veces, solo hace falta un 5% comprometido… para cambiar el 100% del mundo. ... (ver texto completo)
CUANTA VERDAD EN ESTE ESCRITO
Cuando era niño, las clases comenzaban en Septiembre descansábamos en Semana Santa, Navidad y año Nuevo y el año Escolar terminaba en Junio. Había algo raro también, los maestros no se enfermaban, no recuerdo que los maestros faltaran dos días seguidos.
Si el maestro te regañaba, no te convenía decir nada en tu casa, porque seguro te volvían a regañar y de paso un castigo.
Ni la lluvia impedía faltar a la escuela, porque era como tu segunda casa, daban ganas de ir. ... (ver texto completo)
DESEOS CONCEDIDOS POR EL GENIO DE LA LÁMPARA MARAVILLOSA MONCLOVITA:

- Y tú que quieres, Bego?-Una cátedra!
- Y tú, Acelga?-Una orquesta!
- Y tú, Barrabés?-Ser consejero del Santander!
- Y tu, Puchi?-La amnistía!
- Y tú, Mohamed?-El Sáhara!
- Y tú, Yoli?- Un ministerio!
- Y tú, Arnaldo?-Navarra?
- Y tú, Cándido?-Mi hijo en Telefónica! ... (ver texto completo)
vas de esta casa. Y no quiero que regreses.
Eso fue todo lo que escuchó. No hubo discusión. No hubo gritos. Solo una frase seca… y una puerta cerrándose detrás. Su abuela, la misma que lo había criado desde niño, hoy lo echaba como si fuera un desconocido. El abuelo, al ver la escena, quedó paralizado.
— ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué lo echas así? ¡Es tu nieto! —reclamó con incredulidad.
Pero ella no dijo una palabra más. Se dio la vuelta y desapareció dentro de la casa, sin mirar atrás. Nadie ... (ver texto completo)
Nos llaman "Los Ancianos".
Nacimos en los 40, 50 y 60.
Crecimos en los 50, 60 y 70.
Estudiamos en los años 60, 70 y 80
Salimos en los 70, 80 y 90.
Nos casamos y descubrimos el mundo en los 70, 80 y 90.
Nos aventuramos en los 80 y 90.
Nos instalamos en los 2000
Nos hicimos más sabios en 2010.
Y estamos firmes en 2020 y más allá.
Resulta que vivimos OCHO décadas diferentes...
DOS siglos diferentes...
DOS milenios diferentes...
Hemos pasado de teléfono a teléfono a llamadas de larga distancia a videollamadas en cualquier parte del mundo.
Pasamos de diapositivas a YouTube, discos de vinilo a música en línea, cartas escritas a mano al correo electrónico y WhatsApp.
Desde partidos de radio en vivo hasta televisión negra y televisión blanca, televisión en color y luego a TV 3D HD.
Fui al alquiler y ahora veo Netflix.
Conocemos las primeras computadoras, tarjetas perforadas, discos y ahora tenemos gigabytes y megabytes en nuestros smartphones.
Llevamos pantalones cortos toda la infancia y luego pantalones largos, Oxfords, pantalones de campana, trajes y jeans azules.
Evitamos la parálisis infantil, meningitis, polio, tuberculosis, gripe porcina y ahora COVID-19.
Solíamos andar en monopatines, triciclos, bicicletas, motocicletas, coches de gas o diesel y ahora montamos híbridos o eléctricos.
Sí, hemos pasado por mucho pero ¡qué vida tan increíble hemos tenido!
Podrían describirnos como "exgenerales", personas que nacieron en ese mundo de los 50, 60 y 70 que tuvieron una infancia análoga y adultez digital.
¡Hemos sido una especie de "lo hemos visto todo"!
Nuestra generación literalmente ha vivido y presenciado más que cualquier otra en todas las dimensiones de la vida.
Esta es nuestra generación que literalmente se ha adaptado al "CAMBIO. "
Un gran aplauso a todos los miembros de una generación muy especial, que será ÚNICA! ... (ver texto completo)
Aparte de lo anterior.
Tema polémico. Hoy hablaré de hombres y mujeres.
Y de que son diferentes. Muy diferentes.
¿Y? Oh.
Para algunos habría, primero, que definir qué es un hombre y que es una mujer. Tema que podría ser peliagudo, pero aquí lo voy a dar por hecho.
Sigamos.
Mas allá de lo genital creo que la gran diferencia entre hombres y mujeres es la siguiente:
Los hombres necesitamos sentirnos útiles y las mujeres escuchadas.
El problema es que a las mujeres solo se las escucha se hacen lo que deben y a los hombres que no son útiles se les desprecia.
Este neofeminismo de decimoquinta ola (a saber) en el que vivimos me da la sensación, Dios me libre si me equivoco, de que es una pataleta organizada para desahogar la frustración de no tener nada que ofrecer.
Como el incelismo, ese fenómeno misógino que inunda Internet en el que que jóvenes que no tienen sexo culpan de ello a las mujeres tachándolas de interesadas y promiscuas—promiscuas pero no con ellos, ojo—. Y han construido un espejismo teórico que esconde la frustración del que no tiene nada que ofrecer.
Con el socialismo pasa lo mismo.
Cuando las personas se dan cuenta de que si dejan de atraer sexualmente ya no tienen más que ofrecer vienen los llantos. Y empiezan la necesidad de regular las cosas. De que papá Estado nos ayude.
Y es que, como bien lo e4xplican los escritores que saben cómo funciona las cosas, el mundo no deja de moverse por dos factores: dinero y sexo. Y la muerte siempre como telón de fondo.
El Estado ya ha dejado el mercado del dinero completamente a su merced.
Toca el sexo.
Movimientos feministas e incelistas buscan regular el mercado del deseo. Si alguien no se siente deseado por mí, ese alguien tiene un problema.
Que como postura individualista está muy bien, pero cuando pasa de modo general, es decir, nadie te desea, ojo, amigo, date cuenta.
Que las feministas juzguen a lasa mujeres que tienen éxito en el mercado efectivo-sexual-económico, y que castiguen al hombre inmisericordemente tachándole de violador si es un seductor o dde «virgen»—en la forma más extrema y peyorativa posible se le califica así, precisamente porque ser virgen en un hombre es ser inútil social —y que los «incel» hagan el mismo juego supone una cosa muy curiosa.
Movimientos supuestamente opuestos con el nexo común que ya expliqué antes: los hombres necesitamos sentirnos útiles y las mujeres escuchadas.
Pero hay millones de unos y otros subseres confundidos dando vueltas por la vida como putas hormigas y dando por c...
Ambos movimientos piden que el Estado ponga coto a las personas de éxito, porque darse cuenta de que ya no tienes nada que aportar al mundo, ni siquiera deseo, es duru, muy duru.
Por eso triunfó el marxismo y lo sigue haciendo. Está sustentado por una sólida y gruesa lámina de envidia y frustración.
Por eso los movimientos sociales que nos enmascaran la verdad, como el feminismo o el cielismo, para victimizarnos eternamente —y de paso conseguir subvenciones—, siempre tendría cabida.
Por eso, nos gusta más un papa que odie la Teología especulativa — que es complicada— y disfraza la Iglesia como una especie de ONG supranacional que uno que hable de Dios de vez en cuando, por lo menos. Porque para entender algo hay que esforzarse y tendemos a creer que afiliándonos a algún partido político o algún movimiento podremos paliar los llantos de que ya no atraemos, de que hasta el estudio de Dios nos viene grande.
A unos y a otros la ideología estatalista les ha metido en la cabeza que su vida es triste porque no se han desecho del todo de sus motivaciones más básicas y naturales.
Son los neopuritanos, todo con afán regulatorio y confiscatorio. Eso es así.
Así nacen los partidos políticos modernos; de la frustración y de la envidia.
Se dice y no pasa nada.
Hasta la próxima, amigas y amigos del Foro. ... (ver texto completo)