Los artiodáctilos

Los hipopotámidos proceden de un tronco común, el de los primitivos artiodáctilos, que dio origen a los suiformes por un lado y a los rumiantes por el otro. Contrariamente a los perisodáctilos –tapires, caballos y afines-, que se desarrollaron sobre todo en Norteamérica, los artiodáctilos tuvieron como centro de evolución más probable el Viejo Mundo. Sus fósiles más antiguos, Picbobunidae, que se remontan a principios del Eoceno (hace unos 54 millones de años), tenían cuatro ... (ver texto completo)
Denominado “caballo de río” por los antiguos egipcios, el hipopótamo es ciertamente un suiforme, es decir, un pariente de jabalíes, cerdos y pecarís, por mucho que su enorme tamaño y sus formas insólitas parezcan desmentirlo. Muy adaptado al medio acuático en el que pasa la mayor parte de las horas del día, este corpulento animal no sólo es capaz de nadar y de bucear con destreza y elegancia, sino que además se pelea, copula, pare, mama e incluso en ocasiones duerme dentro del agua. Una de las pocas ... (ver texto completo)
Nombre Científico: Hippopotamus amphibiu

Familia: Hipopotámidos

Suborden: Suiformes

Orden: Artiodáctilos

Clase: Mamíferos
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La belleza es la otra forma de la verdad.
Tened miedo de aquellas que eclipsan, siendo feas, a las bellas
La belleza, cuanto menos vestida, mejor vestida está.
La belleza es un estado de ánimo.
Las mujeres demasiado bellas sorprenden menos el segundo día.
La belleza humana es el lujo de la naturaleza.
La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma.
La mujer que hace un mérito de su belleza, declara por sí misma que no tiene otro mayor.
Siempre suspiramos por visiones de belleza, siempre soñamos mundos desconocidos.
La belleza, como el dolor, hace sufrir.
Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.
El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.