En opinión de esta artesana para dominar el oficio de decoración de objetos de vidrio además de excelente pulso y sentido de la armonía de los colores es necesaria una buena dosis de paciencia e imaginación, así como curiosidad para observar los cambios en las preferencias de los posibles demandantes en cuanto a motivos y colores.

En 1984 estableció su propio taller en el barrio donostiarra de Amara.
Pero también ha participado en diversos cursos, entre otros, los impartidos por el Centro Nacional del Vidrio de Segovia. Acude anualmente a IFEMA donde participa activamente en sus talleres por lo que su puesta al día es constante.
Karmele López Domínguez desde su juventud mostró interés por el vidrio, habiendo mantenido a lo largo de su vida estrecha relación con las artes plásticas. Su formación en el tratamiento de este material es, en buena medida, la propia de un autodidacta, siendo fundamental su estudio de libros y documentos especializados y la observación de cuantas actividades guardan relación con sus aficiones.
La aplicación de pinturas sobre el vidrio es otra de las técnicas empleadas para la decoración de objetos elaborados con este material, teniéndose noticias de su utilización desde hace siglos.

Como en otros oficios las tecnologías utilizados en esta especialidad han ido evolucionando con el transcurso de los años siendo destacables los avances en los materiales empleados desde pinturas o lacas hasta pinceles.

Una de las artesanas que domina este oficio es la donostiarra Karmele López Domínguez que sigue empleando las técnicas tradicionales, logrando producto de notable belleza utilizando sobre todo para decoración doméstica aunque también para uso cotidiano. ... (ver texto completo)
Al término de los estudios universitarios realiza diversos trabajos de restauración para otras empresas, desde retablos hasta mobiliario para el 2001 poner en marcha un taller de restauración de madera (Egurlan) en Hernani. Un año más tarde empieza a especializarse en la artesanía del vidrio utilizando la técnica Tiffany que inicialmente compagina con la madera bajo el nombre de COLORE. Asimismo imparte cursos sobre estas especialidades.
Como becario de Erasmus acude en el año 1999 al Instituto de Restauración de Atenas. Su inclinación por las antigüedades de madera le lleva a realizar, en el Instituto de Restauración del Maestrazgo, una campaña de recuperación de mobiliario. También asiste a clases sobre restauración de pintura y el 2002 amplía conocimiento en la Escuela Spinelli de Florencia. Posteriormente complementa sus conocimientos sobre vidrio y técnica Tiffany con el maestro valenciano Francesc Naval (Picasa), actividad ... (ver texto completo)
Jaime Septién Parras es un buen ejemplo de la nueva generación de artesanos innovadores de nuestro país. Nacido en San Sebastián el 4 de agosto de 1976 cursó los primeros estudios en el Colegio Regina Apostolorum de Astigarraga, para pasar a la Escuela Profesional Obrera de Hernani y posteriormente a la Universidad del País Vasco, licenciándose en 1998 en Bellas Artes en la especialidad de conservación y restauración de obras de arte.
Este artista y empresario innovador nació en Nueva York el 18 de febrero de 1848 falleciendo el 17 de enero de 1933. Fue el hijo mayor del joyero Charles Lewis Tiffany fundador de Tiffany and Company. Tras viajar por diversos países europeos y africanos practicando diversas disciplinas artísticas desde la pintura hasta el diseño y la arquitectura sus inquietudes le llevaron a crear en 1881 la empresa de decoración Lovis Confort Tiffany and Associated Artists. Aparte de su gran contribución al Art ... (ver texto completo)
Pero a caballo entre los siglos XIX y XX el estadounidense Louis Comfort Tiffany introdujo innovaciones importantes en la forma de unir las piezas que componen una vidriera, sustituyendo el plomo o el cemento por el cobre, llevando a cabo la unión por soldadura de estaño, técnica que se aplica también a productos de uso cotidiano o de decoración. En recuerdo a su inventor este sistema es conocido como Tiffany aunque en ocasiones se le llama “soldado de estaño” o “al cobre”. También es destacable ... (ver texto completo)
Los vitrales, tradicionalmente se han construido por la unión de vidrios de colores transparentes utilizando tiras de plomo o cemento. Su característica básica diferenciadora de otras manifestaciones artísticas como el dibujo, la pintura o la escultura, es el aprovechamiento de la luz natural para conseguir los efectos deseados.
Para la comercialización de su obra Agustín cuenta con un establecimiento en la Plaza del Castillo de Pamplona. Además acude a entre 20 y 30 ferias de artesanía al año, perteneciendo asimismo a la Asociación de Artesanos de Navarra Zakatin Elkartea, y es miembro del Consejo Superior de Artesanía de Navarra dependiente del departamento de Industria del Gobierno Foral.

Al igual que la casi totalidad de los artesanos de nuestros país, Agustín Aguirre se muestra preocupado por las negativas consecuencias ... (ver texto completo)
Los productos que crea Agustín con la técnica del “vidrio explosionado/ triturado” son numerosos, desde vidrieras hasta lámparas y los efectos que consiguen con la luz son realmente bellos.

Hay que recordar que su oferta es mucho más amplia al conocer y trabajar con otras varias especialidades, en las que también se evidencia la gran capacidad de este artesano para obtener objetos de singular valor estético.
Tras enmarcarse el vidrio y extender el pegamento entre los distintos campos o secciones que han configurado las tiras de plomo, se van colocando manualmente los pequeños trozos de vidrio, previamente explosionado y triturado de los colores y de la forma que el artesano. Esta tarea requiere notable habilidad y experiencia

El producto obtenido hay que esperar a “que se consolide”, lo que requiere entre 15 y 30 días, según las condiciones medioambientales.
El proceso propiamente dicho se inicia con el diseño en sus líneas maestras de la figura que el artesano desea llevar a cabo, para lo que utiliza un lápiz. Se continua cubriendo con un vidrio el dibujo anteriormente descrito, para pasar a colocar sobre la totalidad de las líneas maestras, tiras de plomo de 3 ó 6 mm. de grosor según los casos. Este material es expresamente fabricado para esta utilización, al igual que el pegamento empleado.
El proceso productivo, utilizando la técnica del “vidrio explosionado/ triturado” requiere diversas operaciones previas, entre las que destaca la preparación de los diminutos trozos de colores de este material, que se van a utilizar en la obra.

Para conseguir estos pequeños materiales se trituran y criban los vidrios adquiridos en el mercado. Se emplean hasta 45 tonalidades de tres grosores, el mayor similar al de un grano de arroz y casi polvo el de menor tamaño.