En un estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres.
El precio que tenemos que pagar por el dinero se paga en libertad.
Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad.
La historia de la libertad es la de la lucha por limitar el poder del gobierno.
La libertad más difícil de conservar es la de equivocarse.
El artífice a continuación se sienta en la mesa de trabajo sobre cuyos brazos horizontales hace girar la caña hacia delante y atrás utilizando la mano izquierda, mientras con la derecha protegida con un “guante” hecho con papel de periódico o con los moldes de madera, que considera adecuado, le da la forma inicial. Seguidamente Igor continua elaborando el producto, bien soplando la caña o la pieza hacia abajo para alargarla o hacia arriba para achatarla aprovechando su peso, o la moldea con las pinzas adecuadas hasta componer la figura deseada. Seguidamente realiza un corte en el cuello de la pieza para facilitar su posterior separación de la caña. De vez en cuando aplica a las herramientas, que previamente han sido calentadas, cera de abeja virgen para evitar que marquen el vidrio. ... (ver texto completo)
El artesano coge la caña e introduce uno de sus extremos en la balsa del horno, dándole varias vueltas con hábiles movimientos de muñeca para conseguir que se adhiera una bola de vidrio fundido, que tiene la consistencia de la miel líquida y que mantiene en rotación permanente para evitar que gotee o fluya. Tras hacerla girar sobre la mesa de hierro para redondearla e igualarla manteniendo la caña al aire, sopla por el extremo provisto de embocadura para conseguir una burbuja que es conocida como ... (ver texto completo)
Dentro de las distintas maneras de llevar a cabo el soplado de vidrio, Igor Obeso Aguirre comienza la tarea cargando el horno con los materiales adecuados para obtener el vidrio que desea, procediendo a continuación a su calentamiento a unos 1.300º, lo que requiere entre 18 y 24 horas, hasta lograr su fusión formando una pasta. Al propio tiempo calienta un extremo de las cañas que prevé utilizar.
Todas las piezas van firmadas con un sello en caliente o grabado.

En 1996 instaló su taller en Irun trasladándolo a Hondarribi en 1998 iniciando el soplado de vidrio. El 2005 volvió a ubicarlo en Irún. Actualmente cuenta con unos 80 metros cuadrados en un edificio de techo alto a lo que hay que agregar otros 20 de una entreplanta dedicada a exposición.
Los encargos se hacen directamente al artesano y en su mayoría suelen utilizarse para regalo o decoración, así como para la restauración de lámparas. Mantiene frecuente relación con arquitectos y decoradores utilizando las ferias de artesanía para darse a conocer a los posibles demandantes de los productos que fabrica.
Este artesano sigue utilizando las materias y técnicas tradicionales (salvo el combustible de los hornos) fabricando piezas únicas por encargo que con frecuencia alcanzan la condición de objetos artísticos. En algunas ocasiones elabora series, pero cada pieza mantiene sus propias características sin que haya dos que sean idénticas como ocurre con la producción seriada. Las más frecuentes son tulipas para lámparas, copas, jarras, peceras, botellas, decantadores de vino, platos y frascos para perfumes. ... (ver texto completo)
Los productos obtenidos por soplado al aire o pulso son los de gran calidad pero también de producción más imitada y por consiguiente de más elevado precio.
Tras pasar al campo de la elaboración de vidrieras utilizando la técnica Tiffany, para lo que contó con las enseñanzas de José Luis Alonso conocido artista vidriero de Irún sus ansias de experimentación le llevaron al vidrio soplado para lo que realizó un curso de un año de duración con Jacques Gourbil en Ainoha-Ciboure. Acude con regularidad para actualizar sus conocimientos al que considera el mejor especialista de España y uno de los más destacados de Europa, el maestro Pere Ignasi de Palma de ... (ver texto completo)
Nacido en San Sebastián en 1973, estudió en la Escuela de Artes y Oficios obteniendo la cualificación de delineante industrial. Su vocación artística e inclinación hacia la utilización del vidrio con la luz, en lo que pudo influir la proximidad de Irún donde desarrollaban sus trabajos destacados maestros vidrieros, le llevaron a emplear el vidrio, en muchos casos reciclado, como materia prima, elaborando sobre todo lámparas artísticas.
Igor Obeso Aguirre es el único artesano en el País Vasco que utiliza la técnica del soplado del vidrio a pulso o aire, sin que superen la decena los del conjunto español siendo más numerosos los que emplean el procedimiento a molde.