FREILA: El artesano coge la caña e introduce uno de sus extremos...

El artesano coge la caña e introduce uno de sus extremos en la balsa del horno, dándole varias vueltas con hábiles movimientos de muñeca para conseguir que se adhiera una bola de vidrio fundido, que tiene la consistencia de la miel líquida y que mantiene en rotación permanente para evitar que gotee o fluya. Tras hacerla girar sobre la mesa de hierro para redondearla e igualarla manteniendo la caña al aire, sopla por el extremo provisto de embocadura para conseguir una burbuja que es conocida como posta que puede hacer crecer a su voluntad. Sin embargo la repetición de la operación, sin nuevo calentamiento, debe realizarse con rapidez pues el trabajo es posible únicamente durante unos 40 segundos, entre 1.300 y 900º pues la temperatura baja 100º cada diez segundos. La operación puede volver a hacerse cuantas veces considere conveniente el artesano previo caldeado de la pieza en elaboración.