Entre el 1300 y el 1400 los beagles alcanzaron un elevado grado de popularidad entre los monarcas británicos. Eduardo II y Enrique VII ya tenían jaurías de Glove Beagles, llamados así por su reducido tamaño, cabían en un guante e Isabel I tenía Beagles que solamente medían 22 centímetros. Las jaurías de sabuesos eran populares en casi todas las grandes propiedades campestres. Hacia el 1400, los Beagles ya se habían extendido por Gran Bretaña, Italia, Grecia y Francia aumentando así su popularidad.
Los orígenes del beagle son confusos y remotos. En el año 350 a. C. Jenofonte ya describía a unos sabuesos que coinciden en la mayoría de detalles con el beagle. Según se cree fueron los romanos quienes llevaron al beagle a Inglaterra como cazadores de conejos y una vez allí fueron cruzados con sabuesos del lugar. Los Talbot Houndson son considerados los ancestros del Southern Hound, el beagle, y el foxhound.
El Beagle es un perro de cacería que por sus dotes naturales pasó a ser una de las mascotas más deseadas. El Beagle es una de las razas de perros más populares en el mundo. En los Estados Unidos en los años 2001, 2002 y 2003 el Beagle se encontró entre las primeras cinco razas con más cachorros registrados, su popularidad ascendiendo cada año.
El afgano es un galgo corredor y cazador valiente que parece desconocer el miedo. No da jamás un paso hacia atrás cuando su adversario es potencialmente más fuerte; su victoria está basada en la rapidez, la astucia y en el conocimiento de las partes débiles del contrario. Es además el único galgo que posee aptitudes innatas de pastor. Muchos consideran inexplicable el gran equilibrio entre su carácter y sus aptitudes. Parece incompatible en un perro la dureza y la elegancia, el ser cazador con las actividades pastoriles de vigilancia y guarda, una contradicción que en el afgano es absolutamente normal.

El galgo de Afganistán (o perro afgano), a pesar de ser un animal aparentemente frío, es un perro extraordinariamente sensible y por este motivo no puede soportar pasar a un segundo plano o cualquier actitud que le pueda hacer creer que ha sido postergado. A pesar de que no está constantemente realizando actos de demostración de afecto hacia su amo, en ningún momento prescinde del vínculo de la amistad que le relaciona con el hombre. ... (ver texto completo)
PESO:

El peso de los afganos-machos es de 25 a 30 Kg (aproximado de 55 a 66 libras). Las hembras deben de mantenerse entre los 22 y 27 Kg (aproximado de 48 a 60 libras).
ALTURA:

A la cruz o los hombros: Los machos deben de medir de 66 a 74 cm (aproximado de 26 a 29 pulgadas). Las hembras del gago afgano deben medir de 61 a 69 cm (aproximado de 24 a 27 pulgadas).
COLA:

La cola del afgano es de tamaño mediano; ni muy corta ni muy larga. Relativamente de poco pelo pero con algunos pelos largos dando una vaga impresión de forma de pluma. Enroscada en la punta formando una sola vuelta. Debe de mantenerla derecha detrás del cuerpo; no sobre la espalda ni enroscada formando más de una vuelta, ni hacia uno de los lados.
PIES:

Los pies del perro afgano son largos y cubiertos de pelo. Los delanteros son anchos. Deben de indicar hacia alante (ni hacia adentro ni hacia afuera). Los dedos son arqueados, las almohadillas deben ser grandes y descansar en el suelo.
EXTREMIDADES TRASERAS:

Las patas traseras deben de ser fuertes, bien arqueadas, descansan bien atrás del cuerpo. La distancia de la cadera a los corvejones en larga; de los corvejones a los pies corta. Los espolones (pezuñas) pueden ser removidos, aunque las normas de las federaciones no lo requieren.
EXTREMIDADES DELANTERAS:

La patas delanteras del perro afgano deben de ser rectas; de buena musculatura, pero no excesiva. Los hombros deben de ser largos e inclinados, con suficiente ángulo para que las patas descansen bajo el cuerpo.
COLOR DEL PELO:

Todos los colores son permitidos en el pelo del afgano, pero deben de ser agradables a la vista. Puede tener una máscara oscura en la cara. Manchas o pintas blancas o de otro color que no sea el básico, sobre todo en la cabeza, no son deseadas.
PELO:

El pelo del afgano es la característica de esta raza que primero se nota. El pelo del perro afgano debe de ser fino, espeso y sedoso. Excepto por el hocico, donde es corto, todo el pelo es largo; notándose bien largo en la cabeza, los lados del cuerpo y las patas. El pelo del cuerpo en algunos ejemplares adultos llega hasta el suelo. No lo muda, continuando su crecimiento por vida.
CUERPO:

Largo moderado, en Estados Unidos el largo del cuerpo debe ser igual a la altura a la cruz. Espalda inclinada hacia atrás. Los huesos de la cadera son bien pronunciados y separados.
CUELLO:

El perro afgano tiene un cuello largo, fuerte, no debe ser excesivamente ancho. La cabeza debe de ser sostenida con dignidad.
OREJAS:

Las orejas del perro afgano son anchas y largas, cubiertas de pelo suave y relativamente largo que se unen al pelo de la cabeza. Las mantiene sueltas y caídas.