El afgano es un galgo corredor y cazador valiente que parece desconocer el miedo. No da jamás un paso hacia atrás cuando su adversario es potencialmente más fuerte; su victoria está basada en la rapidez, la astucia y en el conocimiento de las partes débiles del contrario. Es además el único galgo que posee aptitudes innatas de pastor. Muchos consideran inexplicable el gran equilibrio entre su carácter y sus aptitudes. Parece incompatible en un perro la dureza y la elegancia, el ser cazador con las actividades pastoriles de vigilancia y guarda, una contradicción que en el afgano es absolutamente normal.
El galgo de Afganistán (o perro afgano), a pesar de ser un animal aparentemente frío, es un perro extraordinariamente sensible y por este motivo no puede soportar pasar a un segundo plano o cualquier actitud que le pueda hacer creer que ha sido postergado. A pesar de que no está constantemente realizando actos de demostración de afecto hacia su amo, en ningún momento prescinde del vínculo de la amistad que le relaciona con el hombre.
El galgo de Afganistán (o perro afgano), a pesar de ser un animal aparentemente frío, es un perro extraordinariamente sensible y por este motivo no puede soportar pasar a un segundo plano o cualquier actitud que le pueda hacer creer que ha sido postergado. A pesar de que no está constantemente realizando actos de demostración de afecto hacia su amo, en ningún momento prescinde del vínculo de la amistad que le relaciona con el hombre.