No hay nada más hermoso que enfrentar grandes tormentas, pasar por terribles sequias y sin embargo, tener el don de florecer en medio de las grandes dificultades enfrentadas diariamente..
Buenas noches Antonia, que descanses bien... Besillos.
Buenos días Antonia, hoy aquí está lloviendo... esta mañana he estado viendo españoles por el mundo en TV y ha salido Carcassonne y Perpiñan es muy bonito.. Pasa un buen día... besillos.
Buenas noches Sensi; me alegro que hayas visto Españoles por el mundo y fuera aqui; dices que has visto Carcassonne y Perpignan y te han gustado; es cierto que son muy ciudades muy bonitas. Francia tiene su encanto como todos los paises tiene mucho que visitar; besos!
La bobina maravillosa, que te hará reflexionar sobre la vida

Cuentan que hace mucho tiempo, existió un rey bondadoso y trabajador, pero que tenía un hijo muy perezoso y falto de ilusiones, al que no le apetecía hacer nunca nada. No hacía más que quejarse todo el rato y responder con malas palabras cada vez que le ordenaban hacer una tarea:

– ¡Ojalá fuera ya mayor para poder ser rey y hacer lo que quisiera!

Pero un día, el príncipe encontró una bobina de hilo de oro sobre su cama y, para su sorpresa, la bobina le habló:

– Soy una bobina especial. Represento tu vida, toda tu vida, desde el principio hasta el final. ¿Ves que sobresale un poco de hilo? Son los años que ya has vivido. Si tiras del hilo, tu vida avanzará. Debes tratarme con cuidado, porque el hilo que desenrolles, no podrá volver a su lugar. Puedes tirar del hilo y pasar a otra etapa de tu vida si quieres, pero recuerda… los años que saltes, no volverán. Piénsalo bien.

– ¡Maravilloso! – respondió asombrado el príncipe– Además siempre he querido ser más mayor.

Así que, sin pensarlo más, tiró de la bobina. ¡Se moría de curiosidad por saber si lo que decía la bobina era verdad! Se miró en un espejo que tenía en su cuarto y efectivamente, ya no era un adolescentes, sino un joven apuesto, de unos 20 años.

Pero de pronto el príncipe pensó que con esa edad tendría que trabajar mucho, así que decidió tirar un poco más, y se hizo algo más mayor. Tenía unos 35 años, una espesa barba y una corona en la cabeza… ¡era rey!

– ¡Es la corona de mi padre! ¡Ya soy rey!– gritó entusiasmado.

Pero el príncipe no estaba conforme, porque le entró curiosidad por saber cómo serían su mujer y sus hijos, y volvió a tirar de la bobina. Y al instante apareció junto a él una hermosa mujer de largos cabellos dorados y cuatro niños sonrosados.

– ¡Qué bella es mi mujer y qué lindos mis hijos!- se dijo el príncipe- Pero… ¿Cómo serán mis hijos de mayores?

Así que el príncipe volvió a tirar del hilo y sus hijos de pronto crecieron. Eran unos hombres hechos y derechos. Entonces es cuando se dio cuenta de su error. Se miró al espejo y vio un hombre anciano, enjuto, encorvado de pelo blanco y rostro consumido.

– ¡No! ¿Qué es esto? – dijo entonces el príncipe- ¡Soy un anciano decrépito! – dijo entonces angustiado.

Miró la bobina y vio que ya quedaba muy poco hilo. Su vida estaba llegando a su fin. El príncipe intentó enrollar de nuevo el hilo, totalmente desesperado, pero no pudo.

– Te advertí- dijo la bobina- Y no me hiciste caso. Ahora no hay vuelta atrás y toda tu vida se ha esfumado. Has desperdiciado tu vida y ahora debes acabar…

El viejo rey asintió. Cabizbajo, salió al jardín para vivir sus últimos minutos de vida. Bajo el sol de primavera y entre árboles repletos de flores, el rey, murió.
No quieras saltarte etapas maravillosas de la vida: cada etapa de la vida tiene su momento. ¿Por qué hacer ya lo que debemos vivir en el futuro? Si intentas vivir la vida de adulto en la adolescencia, por ejemplo, estarás saltándote una etapa que jamás volverá. Y que dejará un vacío en tu línea de tu propia vida. No quemes las etapas. Vive como un niño si eres un niño. Vive como un adolescentes en tu adolescencia. No intentes ser un niño o un anciano en tu etapa adulta. Y disfruta de la vejez cuando llegue. Es lo que este maravilloso cuento quiere decirnos. ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, hoy aquí está lloviendo... esta mañana he estado viendo españoles por el mundo en TV y ha salido Carcassonne y Perpiñan es muy bonito.. Pasa un buen día... besillos.
Al final descubrirás que las cosas más ligeras son las únicas que el tiempo no se ha podido llevar... Un estribillo antiguo, una caricia en el momento justo, hojear un libro de poemas, el mismo olor que tenía un día el viento...
Lo bueno de la vida es que siempre hay un mañana y los sueños no tienen fecha límite.
Las emociones y los sueños no tienen medidas, no tienen fronteras, no tienen tiempo.
No hay persona más bonita como la que puede y sabe disculparse. La humildad también es un valor en extinción.
Buenos días foreros-as hoy llueve... ¡Feliz Domingo!
Antonia que pases una linda tarde, por aquí parece que va a cambiar el tiempo... un abrazo..
Buenas noches Sensi; aqui hace buen tiempo; que tengas un buen descanso; besillos!
El país de las bocas cerradas’
Había una vez un país donde todos hablaban mucho. Desde que aprendían a hablar, desde muy pequeños, no podían parar. Hablaban sin descanso: mientras caminaban, mientras comían… ¡hasta hablaban en sueños! Y como todos hablaban a la vez y ninguno escuchaba, no se entendían.

Las aldeas cercanas llamaban a este lugar Habladoritlán. Y apenas se acercaban, porque no había manera de entenderse con sus habitantes. ¡Hasta los pájaros huyeron, hartos de tanto parlanchín!

Desde luego que esto era un problema, así que el rey de Habladoritlán, cansado de esta situación, reunió a todos los habitantes y les dijo:

– ¡Ya esta bien de hablar y hablar sin parar! ¡Si ni yo puedo oírme a mí mismo! Me duele la cabeza y los oídos… A partir de ahora, está prohibido hablar. Quien lo haga, será castigado y tendrá que escuchar durante todo un día a los más chismosos del lugar.

¡A los más habladores! Eso sí que era un castigo ejemplar. Claro, y como nadie quería ese castigo, desde entonces, ninguno abría la boca. Bueno, sólo para comer y beber. Y Habladoritlán pasó a llamarse Callatitlán, porque todos estaban callados.

El país de las bocas cerradas y su problema
Pero resulta que esto también comenzó a convertirse en un problema. Tampoco podían comunicarse, más que con ruiditos y señas.

– Mmmmm mmmm mmmm- decía uno.

– Ummm mmmm ummm- decía el otro.

Intentaban entenderse con gestos, pero por la noche, no podían verse. También lo intentaron con dibujos, pero mientras caminaban, no podían dibujar.

Desesperados, algunos callatitlenses, fueron a ver al rey:

– Mmmm mmmm ummm mmm- le dijeron.

– Mmmmm- respondió.

– ¿Mmmmm?- preguntaron.

– Está bien- dijo al fin el rey-. Dejaremos el silencio, pero tampoco volveremos a hablar sin parar. A partir de ahora, unos hablarán y otros callarán hasta que llegue su turno.

Y así es cómo los habitantes de Habladoritlán, después Callatitlán, aprendieron a escuchar. ... (ver texto completo)
Antonia que pases una linda tarde, por aquí parece que va a cambiar el tiempo... un abrazo..
La mayoría de nosotros dedicamos demasiado tiempo a las cosas urgentes y no dedicamos el suficiente a lo que es importante.
Cada uno de nosotros es una obra de arte. Nunca será amada por todos, pero para aquellos que lo aprecie, tendrá un valor incalculable.