Cuenta una
historia que cuando el día se marchó perdiéndose en el horizonte allá en donde el
cielo se confunde con el
mar, salieron las estrellas a jugar al
patio del
Palacio Celeste. Jugaban a formar figuras caprichosas, para reírse de unos pequeños seres que se maravillaban al verlas. Pero una
joven estrella se burló tanto de estas criaturas, que despertó a Destino de su milenario sueño, haciendo que la libertad de que gozaban todos en el universo cayera completamente bajo el dominio de tal cruel
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