Es duro caer, pero es peor no haber intentado nunca subir.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Miércoles!
Buenas noches Antonia, felices sueños. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, hasta mañana si dios quiere, un abrazo.
Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.
Las personas que te defienden cuando tú no estás presente son los amigos más leales que puedas tener.
El día que entiendas que hacer muchas cosas todo el tiempo no es mejor que hacer pocas y tener tiempo para ti.
Dos pequeños se roban u saco de limones del vecindario y optan por dividirlos en un lugar callado y apartado
Uno sugiere: “ ¡Vamos al cementerio, a esta hora no hay nadie!”.
Al saltar la cerca del cementerio dos limones salen del saco y no le dieron mayor importancia, pues el saco tenía muchos más.
Algunos minutos más tarde, un borracho que salió de una cantina pasó cerca de la puerta de la entrada del cementerio y escucha una voz que decía: “Uno para ti, uno para mí, uno para ti, uno para ... (ver texto completo)
A veces te encuentras a ti mismo y finges que no te has visto.
Mantén tu rostro siempre hacia la luz del sol, y las sombras caerán detrás de ti.
Cuando decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos, nos volvemos dignos de confianza.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Martes!
Buenas noches Antonia, felices sueños. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, que descanses hasta mañana si Dios quiere, un abrazo.
La solución más simple
Desde pequeña siempre tuve miedo al irme a dormir, porque creía que había alguien debajo de la cama. Cansada de esto, un día fui a ver a un psiquiatra y le expliqué:
- Cada vez que voy a acostarme, creo que hay alguien debajo de mi cama. Tengo miedo. ¿Me estaré volviendo loca?
- Con mis sesiones, en doce meses estarás bien - me dijo el psiquiatra. - Ven a verme dos veces a la semana y te curaré todos esos miedos-.
- ¿Y cuánto me costará doctor?- pregunté.
- Ochenta euros la visita- contestó el doctor.
- Un poco caro, pero si me cura… vale la pena- dije.
Fui tres sesiones y no volví a la consulta, porque me suponía mucho dinero.
Seis meses después, me encontré con el doctor en la calle.
-Hola - me dijo - ¿por qué dejó de venir a mi consulta?- me preguntó.
- Bueno, doctor, ochenta euros por consulta, dos veces a la semana, por doce meses ¡es mucho dinero! Por suerte, encontré un camarero en el bar que me curó en una sola sesión por tres euros y además con cerveza y tapa incluida.
- ¡No me diga! - dijo el psiquiatra algo molesto.- ¿Y se puede saber cómo le curó el camarero?-
- Me dijo que le cortara las patas de la cama. ¡Ahora ya no puede haber nadie allí debajo! - ... (ver texto completo)
Estar bien con uno mismo es mejor que estar con todos.