Existen dos causas que generan todas las confusiones: No decir lo que pensamos y no hacer lo que decimos.
Cuando decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos, nos volvemos dignos de confianza.
Nadie puede ser libre si se ve obligado a ser similar a los demás.
Que bonito es cuando estamos porque queremos y no porque lo necesitamos.
Cuando uno es feliz no presume de nada no lo anuncia, ni tiene que demostrarlo solo vivirlo.
Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad.
La soledad no es un castigo. Gracias a ella nos conocemos mejor. Sin ella no sabríamos quienes somos.
Perdonarte a ti mismo es quizás una de las cosas más difíciles que deberás hacer.
Buenas noches Antonia, feliz descanso. Un abrazo
LA PERSEVERANCIA

Un joven abandonó su hogar para marcharse a estudiar con un prestigioso maestro y, nada más conocer al viejo erudito, le preguntó: « ¿Cuánto tiempo tardaré en ser tan sabio como usted?». Y, al instante, el anciano le respondió: «Cinco años». «Eso me parece demasiado tiempo. ¿Y si me comprometo a trabajar el doble?», replicó el muchacho. Y el maestro lo sorprendió con esta respuesta: «Entonces, tardarás 10 años». Contrariado ante semejante contestación, el muchacho protestó: «Sigue ... (ver texto completo)
No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mídela por aquellas cosas que tienes y que no cambiarías por dinero.
Lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con él nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas.
Nunca dejes de ilusionarte; el día que pierdes las ilusiones dejas de luchar y la vida se vuelve muy difícil.
Las personas que aprenden rápido son solo personas que saben cómo manejar el tiempo a solas de manera inteligente.
La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.
La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún.