“La
historia dice que hace varios años un chico dejo su
bicicleta encadenada a un
árbol para irse a la guerra, Pero nunca regresó y el árbol siguió creciendo con la bicicleta incrustada en el.
Cómo la vida misma, en la que debemos seguir creciendo aunque llevemos incrustado en nosotros lágrimas, traiciones y dolor, que un día te han dejado, para jamás llevárselo consigo.”