Doña María Coronel y la sartén de aceite hirviendo

Doña María Coronel, hija de Alfonso Fernández Coronel, copero del rey Don Pedro I.
Pronto contrajo matrimonio con Juan de la Cerda, descendiente de la familia Real de León y uno de los principales participantes en el levantamiento de los Trastamara contra el rey Pedro I. Esta conspiración contra el trono motivó al monarca a condenarlo por traidor, y habiéndole cogido prisionero en una batalla, ordenó que lo decapitaran.
Con el paso del tiempo, ... (ver texto completo)
Apaguen el mundo, enciendan la música. El alma quiere melodía no ruido.
El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte...
Tratar con educación es cuestión de clase y no de dinero. Siempre hubo gente con clase y clases de gente..
Y entre tantos desastres en el mundo, siempre hay alguien ahí, para hacerte un poquito bien entre tanto mal.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Martes!
Buenas noches Antonia. Dulces sueños y feliz descanso. un abrazo.
Buenas noches Sensi, que tengas un feliz descanso un abrazo.
Buenas noches Antonia. Dulces sueños y feliz descanso. un abrazo.
Un chisme es como una avispa; si no puedes matarla al primer golpe, mejor no te metas con ella.
Si odias a una persona, entonces te ha derrotado.
Podrás robarme mis ideas, pero jamás mi talento.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Lunes!
Buenas noches Antonia. feliz descanso, dulces sueños. un abrazo.
Con los socialistas y comunistas en Andalucía se destruyeron cientos de miles de puestos de trabajo, como Santana motor y todas las empresas proveedoras que trabajaban para ella, se cargaron cárnicas Molina con 1200 trabajadores en Jaén que era una empresa en su tiempo como el pozo alimentación, se cargaron a delphi en la bahía de Cádiz con 1600 trabajadores más los indirectos, se cargaron intelhorce con tresmil trabajadores, permitieron que gilette se fuese de Sevilla y así suma y sigue. Hoy con ... (ver texto completo)
Leyenda El Diablo de la Montaña

Los del pueblo dicen que en lo más alto del cerro, donde los árboles no dejan pasar la luz, vive algo que no es de este mundo. Lo llaman el Diablo de la Montaña.
Un joven subió una tarde a buscar ganado perdido. Se le hizo de noche arriba y el camino se le borró entre la niebla. De pronto vio una figura de pie sobre las rocas: alta, sombría, con ojos que brillaban como brasas encendidas.
— ¿Te has perdido? —le dijo una voz que sonaba como piedra rozando con piedra.
El ... (ver texto completo)