En un censo efectuado en el año 1998, se estimó que la población española de lobos estaba en torno a unos 300 grupos familiares, con unos 1.500 a 2.000 individuos, con fluctuaciones poblaciones dependiendo de la época del año, más tras los nacimientos de primavera. Casi el 90 % de esta población se concentraba en la zona NO de la Península, repartida entre el 54 % Castilla-León y el 34 % Galicia. La mayor densidad de lobos de encuentra en la provincia de Zamora, en la llamada Sierra de la Culebra con una densidad de 5-7 lobos por cada 100 Km2. Este mismo estudio estimó que al año morían por causas del hombre unos 500 lobos anuales y que los lobos ocasionaban en España la muerte de unas 1.200 cabezas de ganado equino, unas 450 de ganado vacuno y unas 5.000 de ganado ovino, estimándose las pérdidas anuales en unos 120 millones de pesetas (72.121,45 €). Cifra que aunque pueda parecer cuantiosa son inapreciables distribuidas entre los 100.000 Km2 de su área de campeo y las pérdidas efectivas que tiene la ganadería por toda clase de conceptos.