FREILA (Granada)

Cortijeros aventando (foto antigua)
Foto enviada por antonio

Cuando volváis a visionar el video podréis apreciar cómo el público no para de silbar. Lo raro es que Sabrina no se hubiera caído al suelo al acercarse un poco al público de tanta baba que cayó al suelo. Cuando terminó la actuación tuvieron que entrar con cubos los regidores para achicar todo el líquido que había allí. Hubo un hombre que fue hospitalizado por deshidratación y un señor mayor tuvo un ataque al corazón. Sus últimas palabras fueron: " ¡Joé qué tetas!" Lo pusieron en su epitafio, así ... (ver texto completo)
Por todo ello, yo creo que algo intencionado sí que era. Con esa ropa y esos botes, sabiendo el volumen que tenía, ella sabía que en algún momento se le saldría. Y el público también. Nadie escuchaba la canción, la gente miraba el escote, tanto hombres como mujeres. Daba igual. Todo el mundo estaba concentrado en el corpiño blanco. Al fin y al cabo la canción no valía tres mierdas, era como la mayoría del pop comercial de los 80: caja de ritmos y estribillo pegadizo con sonido de Casio tuneado. Bazofia ... (ver texto completo)
Yo tenía apenas cuatro años en aquella época, pero después de vacaciones era el tema principal en parvulitos. Se siguió hablando del tema durante años, fijaros, año 2009 y la teta sigue en nuestras mentes. La pregunta es: ¿fue intencionado? Ahora todos conocemos lo de los anuncios virales en los que algo que parece casual en realidad es una mega campaña de promoción. Al fin y al cabo, después de enseñar media teta, Sabrina se hizo famosísima y vendió discos como churros. Si hubieran entrevistado ... (ver texto completo)
Debajo de esa chupa de cuero con hombreras, que parecían sacadas de una armadura de Guerreros del Espacio de Bola de Dragón, llevaba un pequeño ropaje parecido a un corpiño con poca estabilidad. Empezó a cantar y a contonear su joven cuerpo y un escalofrío estremeció a todo un país antes de que las mamachicho se apoderaran de la televisión. Sabrina comenzó a saltar mientras gritaba "boys, boys, boys" y la gravedad hizo el resto. Su teta salió disparada del corpiño y media España babeó. La otra media ... (ver texto completo)
Fin de año 1987 para el 1988. Hace más de veinte años ocurrió un hecho en una gala de nochevieja que nunca jamás pudo ser superado. Millones de adultos y niños estaban viendo Televisión Española de madrugada y se dispusieron a ver un video que marcaría sus vidas de ahí en adelante. Una italiana por entonces semidesconocida, llamada Sabrina Salerno, se disponía a salir con su atuendo ochentero de chupa de cuero y shorts rotos, de esos que en realidad eran tejanos normales que cortaron y desilacharon ... (ver texto completo)
Y esto es todo, que no es poco. La verdad es que los realitys dan para mucho, y sobre todo en nuestro país en el que tenemos récord de ediciones de Gran Hermano y de sus satélites. Es probable que me haya dejado algún tipo, pero lo que es seguro es que todos los que he mencionado aparecen en ellos. No tienen desperdicio, o tienen mucho.
El friki: Todos los realitys tienen un friki. Hotel Glam los tenía a todos allí juntitos. Suele ser el elemento excéntrico de la casa, no tiene por qué hacer nada en especial. Allí dentro, por ejemplo, un friki podría ser un catedrático o un ingeniero aeronáutico. Saldría por ejemplo el putón y le diría: "Peo que diiice el friki ette hablando raro, lo que hace falta es que haiga más cultura" Di que sí monada. Que la haiga. Aunque otras veces el friki es de verdad una persona fuera de lo común que ... (ver texto completo)
El desapercibido: Esto podrían ser todos los concursantes de El Bus, pero no. En todo reality siempre hay uno en especial que pasa absolutamente desapercibido. Está en la casa y nadie lo ve. Siempre dura mucho dentro porque no se acuerdan a la hora de nominarlo. Cuando salen del confesionario y lo ven, se asustan y hasta se presentan. "Hola, yo Mario, ¿tú?" "Yo Jose, si estuvimos charlando ayer" " ¿Ah, sí? No me acuerdo, bueno hola eh" Luego salen de la casa y hasta a la Mercedes Milà se le olvida ... (ver texto completo)
El que hace... ¡tachán! ESTRATEGIA: Uuuuhh, ¡fuera! ¡fuera! (silbidos, pañuelos blancos...) Sí, si hay una palabra tabú en los programas de reality, sobre todo en Gran Hermano, esta es la estrategia. ¡Oh! Parece mentira que un programa con tanto oligofrénico por metro cuadrado pudiera adoptar una palabra con tantas connotaciones intelectuales. Pero sí, ahí dentro hablan de estrategias. ¡Y pobre del que la haga! ¡No es sincero! Está... ¡Oh, Dios! ¡Está concursando! ¡Está concursando en un concurso! ... (ver texto completo)
El fantasma y el putón: A estos los junto porque siempre acaban liándose. Uno es el típico fantasma de barrio, que va al gimnasio, está todo el día con bronceado rozando el cáncer de piel y lleva gafas de sol hasta para cagar. Es un prototipo granhermanístico muy importante y últimamente sólo hay de esos. O se transforman en fantasma nadamás entrar por la puerta. El putón también abunda actualmente. Antes se jugaba a adivinar quién sería la primera chica en salir en Interviú, ahora ya se sabe que ... (ver texto completo)
El que todo el día mira a las cámaras: Muchos concursantes dicen que después de llevar unos días encerrados en la casa se les olvida que hay cámaras y ya van a sus anchas. Normalmente, los que más dicen eso son los que cuando estaban dentro más muecas hacían delante de ellas. Que si ahora me lavo los dientes haciendo el pino, que si ahora saludo a mi madre y a mi pueblo. Sobre todo al pueblo. Si hay algo importante a la hora de ganar un reality es tener a tu pueblo volcado contigo. Si eres de ciudad ... (ver texto completo)
El que se enamora perdidamente: Algunos concursantes de reality no van allí para ganar el concurso. Ni siquiera por el dinero. Van allí a ver si mojan. Con la tontería y la convivencia al final acaban liándose unos con otros y algunos se lo toman excesivamente en serio. Y se enamoran. Perdidamente además. ¿Qué pasa luego? Pues que hacen el ridículo delante de toda España. Gritan que quién me pone la pierna encima y que se van a casar y esas cosas. Cuando pasa el tiempo y se les va el enamoramiento ... (ver texto completo)
El que canta: En todo reality hay un tío o tía que canta. Sí, en Operación Triunfo todos cantan. Pero en los demás qué. ¿Es necesario? No, no lo es. Pero tiene que haber un cantante frustrado que siente que El Bus es su última oportunidad. O Academia de Actores. Aquél programa en el que aún los chavales están dentro actuando esperando ser los próximos Bardemes y Penelopeses. Llevan ocho años allí y todavía nadie les ha dicho que el programa se canceló a mitad. Pues bien, los cantarines de realitys ... (ver texto completo)
El que se lo toma en serio: Estas personas se toman demasiado en serio el programa. Las pruebas, las afrentas de los compañeros, las nominaciones... Todo le parece importantísimo y lucha por cada logro de la casa con uñas y dientes. Se pone en plan líder, intenta que todo el mundo trabaje y cuando se da cuenta de que está rodeado de vagos que solo están ahí para pasar vacaciones pagadas esperando a que les llamen de otro programa de Telecinco para pelearse entre ellos, se deprime. Cae en el absoluto ... (ver texto completo)
El que llora: Siempre hay uno que llora. Por lo que sea. Se va la Paqui. A llorar. Le traen un famoso a la casa. A llorar. Pela una cebolla. A llorar. Le avisan que se muere su abuelo. Pide más cigarros. Son así, son raros, son concursantes de reality. La tendencia a llorar de esta gente no se acaba de comprender, ¿son así en sus casas? ¿Le pegaron tanto al nacer que aún sigue llorando? Los propios compañeros aún no les comprenden y en la organización quieren echarlo para que no gaste más dinero ... (ver texto completo)