Un romance francés del siglo XV, proveniente de Burdeos, se popularizó rápidamente en Inglaterra. Esta
historia daba vida al Rey Oberon y a la Reina Mab, cuya corte estaba rodeada de caballeros.
Fue este romance el que ofreció inspiración a William Shakespeare, quien incorporó algunos de sus personajes a los célebres dramas Sueño de una
noche de
verano y La tempestad.