Tenia un ojo a la birule, habia ido a segar alfalfa en
bicicleta, tenia ya la alpaca hecha, encganche las tiras de goma en cuyos terminales van dos ganchos, se ve que uno no lo puse del todo bien, que me salto, quedandome un solo instante groguis, desde ese día tengo una telilla en el ojo derecho, antes ni la notaba, pero
amigos, los años y tanto leer pasan factura, me los cuido y con mis gafas casi invisibles (Nada de modas) solo aquello con lo que me siento segura es lo que me pongo, me sucede
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