Gran Enseñanza

El Gusano y el Escarabajo eran amigos y se pasaban charlando largas horas.
El Escarabajo estaba consciente de que su amigo el Gusano era muy limitado en movilidad, tenía visión muy restringida y era muy tranquilo y pasivo comparado con los escarabajos.
El Gusano, por su parte, estaba muy consciente de que su amigo el escarabajo venía de otro ambiente, y de que, en comparación con los gusanos de su especie, comía cosas desagradables, era muy acelerado, tenía una imagen grotesca ... (ver texto completo)
El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión.
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Domingo!
Buenas noches Sensi que descanses; hasta mañana un abrazo!
Buenas noches Antonia que descanses.. Un abrazo.
La leyenda de Orfeo y Eurídice

Según la tradición, Orfeo era un músico tan hábil que cada vez que tocaba todos los seres de la creación se detenían para escucharle, quedando en absoluto silencio para no interrumpir sus melodías. Esto ocurría con todo tipo de criaturas, incluidas las sobrenaturales, como fue el caso de las Sirenas que capturaron a los Argonautas o el mismo dragón que custodiaba el ansiado Vellocino de Oro. Orfeo también era un espíritu ansioso de conocimientos, y realizó largos ... (ver texto completo)
Cuando busques una explicación del porqué? observa a la naturaleza, que ella nos da una clara enseñanza de como afronta, cada una de las estaciones del año, y lo que consigo le trae.
Cuanto más perfecto luzca uno por fuera, más demonios tiene adentro.
Ayer, Día del libro invitaba a la lectura; hoy, el libro ya no es Día del libro, ya no invita a su lectura. ¡Qué ironía! Pregunto: ¿Y por qué no ha de ser cada día Día del libro?
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla.
Vemos las cosas, no como son, sino como somos nosotros...
Antonia, hoy nos ha amanecido lloviznando y con el aire solano... que pases un buen día... besillos...
Buenas noches; que descanses Sensi; hasta mañana besillos!
El soldado y la muerte

Un soldado, después de pasar 25 años al servicio del zar, pidió una licencia para recorrer mundo. Llevaba lo justo, tres galletas en el bolsillo, cuando se encontró en mitad del camino con un mendigo que le pidió algo para comer. El soldado buscó en su bolsillo y sacó una galleta. Se quedó él con las otras dos. Pero poco después se encontró con otro mendigo y decidió darle otra galleta. Se quedó él con una. Y más adelante salió a su paso un mendigo muy anciano, de larga ... (ver texto completo)