No hay persona mas libre en este mundo que aquella que puede abrazar lo que ama y soltar lo que le hace daño.
Ser libre no es una mera cuestión de quitarse las cadenas, sino de vivir respetando..
Hay que llorar todo en su tiempo, para no heredar lágrimas donde tendrían que crecer sonrisas...
Nunca debemos mostrarnos más sabios que las personas con quienes estamos.
Buenas noches Antonia, feliz descanso, un abrazo.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
En la vida real, júntate con gente que sepa y que tenga mas que tú. Pues si bien no te dan nada, por lo menos no te pedirán.
Ganes o pierdas mantente en silencio, eso tendrá a todos confundidos.
La gente a la que le va bien es porque tiene buenos hábitos y los realiza cada día.
Nada es para siempre, ni siquiera el mayor de los problemas.
Se puede matar al soñador, pero no al sueño.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
No podemos olvidar los errores, pero de cada lección nos llenamos de sabiduría.
Buenos días Antonia que pases un buen fin de semana, todavía seguimos de verano... besillos.
Buenas noches Sensi, pienso aprovecharlo aqui dentro de la casa, pues no pienso salir a la calle, porque hoy hemos ido a comprar con mi hija y cuando hemos salido de la tienda, el coche parecia un horno, creia que me daria un patatu, esto es para morirse, que asco de tiempo tan desordenado 30 de septiembre y tenemos 34 grados eso no es normal, este cambio climatico nos va a matar, pues segun dicen cada vez sera peor, que sea lo que dios quiera, hasta mañana un abrazo
LA NAVAJA DE AFEITAR

Había una vez una navaja de afeitar que trabajaba en una barbería. Un día que se encontraba sola pensó en dar una ojeada alrededor y sacó fuera su cuchilla, que descansaba en el mango como en una vaina. Como vio el sol reflejarse en su cuerpo, quedó maravillada. Emitía tales resplandores que la hacía enorgullecerse. « ¡Y yo ahora tengo que regresar a este escuálido negocio a cortar las barbas enjabonadas de rústicos villanos, repitiendo hasta el infinito las mismas monótonas operaciones! Envilecer de este modo mi cuerpo tan bello sería una locura. Mejor voy a esconderme y gozar tranquilamente el resto de mis días», pensó en alto la navaja. Y así lo hizo.
Transcurrido un tiempo, decidió salir de su escondite para tomar un poco de aire, pero nada más verse en el espejo, exclamó: « ¡Ay de mí! ¿Qué ha sucedido?». La cuchilla, oscura como una sierra oxidada, ya no reflejaba el resplandor del sol.
Esta historia nos enseña a tener cuidado con nuestra vanidad, pues nos puede llevar a la ruina. ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia que pases un buen fin de semana, todavía seguimos de verano... besillos.