TODO ESTÁ BIEN
Una tarde, un discípulo, intrigado, le preguntó a su mentor:
—Maestro, ¿nunca se enfrenta a situaciones difíciles o que no puede resolver? Es que no entiendo cómo siempre que se le presenta algún problema o contrariedad dice: «Está bien, todo está bien».
El maestro sonrió y, tras un rato en silencio se dirigió a su discípulo con una mirada apacible y le dijo:
—Es que cuando todo está bien, está bien.
—Pero ¿Por qué? ¿Cómo es positivo que siempre todo esté bien? No logro entenderlo
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