En
Albolote, que ya es una continuación de
Granada, tengo una muy querida
amiga, Blanca se llama, ejerció el Magisterio, es la mejor de las
amigas, con ella, no has de temer al chisme. De hecho, este mes de octubre, si Dios lo quiere, nos vamos a encontrar, anda que no tenemos cosas de las que platicar (Hablan mejor el castellano, los hispanoamericanos) Blanca, accitana como servidora, cerca estábamos cuando nacimos, sin embargo donde nos encontramos, fue en un pueblecito situado en las faldas de
... (ver texto completo)