El príncipe Al Kamel.
Segundo. Capítulo.
Por ese tiempo se efectuó un cambio en la manera de ser de nuestro príncipe, abandonó completamente los estudios y se aficionó a pasear por los
jardines del Generalife y a meditar al lado de sus
fuentes.
Había aprendido entre otras varias cosas, un poco de
música, con la cual se deleitaba la mayor parte del día, así como también gustaba de la poesía.
El filosofo Eben Bonabben, se alarmó y trato de contrariar esas nuevas aficiónes explicándole un severo
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