Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeìos.
Los vicios vienen como los pasajeros, nos visitan como húespedes y se quedan como amor.
El vicio es un error de cálculo en la búsqueda de la felicidad.
Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.
Un alcohólico es aquel que bebe más que su médico.
Se puede saber mucho de una ciudad por la manera en que trata a sus visitantes.
El hombre inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos.
Los viajes son fabulosos sólo en retrospectiva.
Viajo para que los demás me pierdan la pista. Entonces les escribo para que vuelvan a encontrarme.
Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me abata.
Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.
Si sostienes un espejo frente al rostro de los demás, aegúrate de que refleje de ambos lados.
Lo único que se conseguirá diciendo siempre la verdad es ser siempre descubierto.
Si dices la verdad, no tendrás que acordarte de nada.
La verdad es la única herramienta con que cuentas para que las personas te conozcan como realmente eres, si no la usas no eres nadie.