Un mes más tarde, los rusos lanzaron el Sputnik 2, un satélite con un pasajero a bordo, una perra de nombre Laika. Los EE. UU. por lo tanto se vieron obligados a actuar de prisa. Abandonado el desastroso Proyecto Vanguard, se pensó en otro cohete. Bajo la guía de Werner von Braun, un equipo de ingenieros construyó el Júpiter, una versión ampliada del cohete Redstone, que preveía el empleo de una segunda sección formada por cohetes de combustible sólido.
Pero había demasiada prisa: el Proyecto Vanguard fue un desastre, una serie de lanzamientos frustrados con los vehículos que se destruían a veces sin siquiera alzarse de la rampa de lanzamiento. El fracaso del Vanguard fue acrecentado por los éxitos soviéticos: el 4 de octubre de 1957 se puso en órbita el Sputnik 1, un satélite artificial con un peso de 184 libras que realizaba una vuelta alrededor de la Tierra cada 95 minutos. El cohete empleado por los soviéticos habia sido un misil balístico oportunamente readaptado. ... (ver texto completo)
La Unión Soviética pensó utilizar como cohetes espaciales sus grandes misiles balísticos intercontinentales; los EE. UU., al no poseer misiles de la potencia de los rusos, prepararon el Proyecto Vanguard. La idea era emplear un cohete a combustible líquido ya existente, el Viking, como primera sección y, como segunda y tercera, pequeños cohetes a combustible sólido.
El año 1955 fue crucial para los vuelos espaciales. Proclamado por la comunidad científica internacional como año geofísico internacional, tanto la Unión Soviética como los EE. UU. anunciaron su voluntad de lanzar satélites artificiales.
En el área de divulgación, hay un problema debido a que la mayor parte de la información disponible en Internet está escrita en inglés. Afortunadamente, las asociaciones astronómicas están haciendo contribuciones fundamentales en este campo, y no podemos olvidar la creciente presencia en Internet de museos de ciencias y planetarios, que les permite realizar una excelente labor de divulgación.
Para intentar poner un poco de orden, a mediados de la década de 1990 se creó AstroWeb, un consorcio que intenta mentener una lista unificada. Sin embargo, el vertiginoso crecimiento de Internet hace que sea imposible mantenerla al día. Hoy contiene unas 3.000 direcciones dedicadas a Astronomía, clasificadas de acuerdo con una o más categorías temáticas.
Existen otros servicios de información interesantes, como el canal de televisión de NASA, que proporciona continuamente imágenes de las misiones espaciales a través de Internet; los servicios de información de sociedades astronómicas, desde la Unión Astronómica Internacional a las innumerables asociaciones amateurs; los relativos a Historia de la Astronomía; y otros centros que almacenan y distribuyen imágenes para divulgación.
También las principales revistas astronómicas, tanto profesionales como de divulgación, publican los artículos de forma electrónica en el red. Además, existen multitud de "sitios", más o menos independientes, que ofrecen información detallada sobre aspectos concretos o bien organizan esta información de distintas formas y en todos los idiomas.
Con todos los datos circulando por Internet se han llenado muchos archivos y bases de datos astronómicas que son herramientas fundamentales de investigación. Las técnicas de almacenamiento masivo, junto con el desarrollo actual de Internet, hacen posible su realización a bajo coste. Temas actuales de investigación son los nuevos métodos de análisis estadístico para aplicación en cosmología, evolución estelar, o clasificación de objetos.
Prácticamente todos los observatorios tienen sistemas de información sobre Internet. En ellos es posible encontrar una descripción detallada de los instrumentos, los planes de observación y las observaciones realizadas. Se está investigando sobre nuevas formas de observación remota, que permitan cierta interacción con el telescopio en tiempo real.
Por otra parte, hay unos 12.000 científicos y técnicos especializados, localizados fundamentalmente en centros de investigación y universidades de Europa, Estados Unidos y Japón.
Los aficionados, en solitario o formando grupos y asociaciones, han sido siempre muy relevantes en Astronomía. Astrónomos aficionados han descubierto multitud de nuevos objetos estelares, como novas y supernovas, y continuamente proporcionan observaciones de estrellas variables. Internet es importante para estos grupos de aficionados, ya que permite la coordinación de campañas de observación, así como el intercambio de ideas, proyectos, datos, y programas astronómicos.
La divulgación de imágenes y datos astronómicos se justifica plenamente por la curiosidad que suscita la astronomía. Además, la calidad de las fotos contribuye de forma decisiva a su popularidad. Por ejemplo, la campaña de observaciones que tuvo lugar en julio de 1994, con motivo del impacto del cometa Shoemaker-Levy con Júpiter fue impresionante. Nunca un acontecimiento astronómico había sido divulgado de forma tan rápida y eficaz. Después, la distribución de imágenes de Marte proporcionadas por ... (ver texto completo)
Generalmente, los observatorios astronómicos están situados en lugares remotos, por lo que la comunicación es esencial. Por otro lado, los elevados costes de los proyectos requieren la colaboración de varios paises, y los medios proporcionados por Internet lo hacen posible. Además, el elevado número de imágenes digitales tomadas por telescopios terrestres y espaciales, ha permitido la creación de archivos accesibles a través de la red, especialmente, el contenido proporcionado por las agencias espaciales NASA y ESA. ... (ver texto completo)
Los astrónomos han utilizaron Internet desde sus orígenes, mucho antes de que llegara al gran público, cuando era una forma rudimentaria de comunicación, hace más de veinte años. Posteriormente, con la explosión de la "web", se ha potenciado y extendido su uso en esta y en todas las ciencias.