En una casa de tres plantas el ascensor está 9 veces sobre 10 en una planta diferente a aquella donde tu estás. (Ley de Dedua)
Una partícula en vuelo buscará el ojo más cercano.
La mejor manera de ponerle el limón al pescado es colocándose el pez en el ojo.
No importa de que lado se encuentre el perro o el gato, es el lado equivocado.
La dureza de la manteca está en proporción directa con la suavidad del pan donde se la quiera untar. (Ley de Thiessen)
Justo después de que consigues cuadrar las cuentas, alguien se encarga de descuadrarlas. (Ley de la economía doméstica de Berkshire)
La llamada que ha estado esperando sonará en el momento en que haya cruzado la puerta.
Una corbata limpia atrae la sopa del día.
Una herramienta perdida se encontrará inmediatamente después de que ha comprado otra.
La herramienta que necesita está fuera de su alcance.
La expectativa de vida de una planta doméstica varía inversamente al precio y directamente a su fealdad. (Postulado de Britt)
La duración de un minuto depende de qué lado de la puerta del baño se encuentre usted.
La Armada chilena le facilita entonces el “Yelcho”, una embarcación fuerte pero no hecha para las aguas de la Antártida, al mando del Piloto Luis Pardo Villalón, quien con gran pericia, navegando en agua llena de témpanos y en medio de una densa niebla, en un buque no provisto con calefacción ni energía eléctrica, logra llegar al campamento de los sobrevivientes en la isla Elefante.
Shackleton intenta una nueva expedición a la Antártida, pero cuando se encuentra en las islas Georgias del Sur, sufre ... (ver texto completo)
El Embajador inglés en Montevideo consigue que la Armada de Uruguay le preste una embarcación, pero nuevamente la barrera de hielo le impide acercarse a la isla. Se dirige entonces a Punta Arenas, donde consigue que un inglés le permita realizar el viaje de rescate en su goleta “Emma”, el cual también fracasa por las mismas razones.
De inmediato Shackleton inicia una campaña de rescate de los hombres acampados en isla Elefante. El primer intento fue empleando un buque ballenero, pero la tarea resultó imposible debido a una barrera de hielo que les impedía acercarse a menos de 110 millas de la isla. Shackleton retorna a las Malvinas, donde se pone en contacto con el Almirantazgo, donde le comunican que no tienen embarcaciones en la cual realizar el rescate.