Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Aceite de oliva, todo mal quita.
Salsa de ajo para ensaladas
4 personas


Cómo se prepara

Batir los ingredientes hasta formar una crema - salsa ligera.

Si está fuerte de sabor, se puede aligerar con un poco de zumo de naranja.

Ingredientes

- 12 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharada de vinagre
- 2 cucharillas de mostaza
- 1 diente de ajo
- Zumo de media naranja (optativo)
- Sal y pimienta ... (ver texto completo)
Sopa de ajo
4 personas


Cómo se prepara

Poner en remojo los pimientos rojos secos (en agua fría).

Cortar el pan en rodajas y tostar.
... (ver texto completo)
Ajo blanco malagueño
4 personas


Ingredientes

- 200 gr de almendras crudas
- 1 trozo de miga de pan seco
- 4 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen ... (ver texto completo)
CÓMO PREPARARLO

El ajo está considerado como el aromatizante imprescindible en la cocina popular actual y su uso se ha extendido tanto entre todos los países que ha llegado a constituirse como el protagonista principal de numerosos guisos nacionales e internacionales. Además, ocupa un puesto de honor en la elaboración de salsas de alta cocina.

En América del Norte se procesan cantidades considerables de ajos para la obtención de virutas, escamas, gránulos y ajo en polvo deshidratado.

No se pueden concebir numerosos platos, salsas, encurtidos y otras preparaciones culinarias sin incluir ajo, fresco (ajetes), seco, deshidratado, entero, picado finamente, rallado, fileteado, y, en ocasiones, mezclado con aceite. Se elegirá uno u otro según la receta seleccionada.

En España es típico el majado de ajo frito con pan y el crudo con perejil, empleados en la terminación de platos generalmente fríos, a la plancha o al horno. Incluso da nombre a numerosos platos de la gastronomía nacional: sopa de ajo, bacalao ajoarriero, salsa alioli (ajo y aceite de oliva), ajada o allada (ajo y pimentón), conejo o pollo al ajillo... Además, su cualidad pegajosa le hace excelente para ligar algunas salsas como el pil-pil.

Los asados de carne resultan de un sabor inconfundible si se ha macerado la carne previamente con ajo (lomo de cerdo, pollo asado, chuletas de ternera, costillas de cordero...). Los expertos hacen alguna sugerencia: cortar los dientes de forma puntiaguda y clavarlos en la carne que se va a asar.

En muchas recetas se han de freír los ajos durante la elaboración del plato. Conviene en estos casos que el aceite no esté muy caliente, ya que así los ajos se tuestan muy rápido y desarrollan un sabor amargo que adquiere también el aceite donde se ha freído el ajo. Asimismo, cuanto más tiempo se cocinen, pierden el sabor fuerte que les caracteriza, sobre todo en guisos largos y potajes de legumbres. ... (ver texto completo)
CURIOSIDADES

Para evitar que el ajo repita después de las comidas, se recomienda abrirlo por la mitad a lo largo y quitarle el germen o brote que contiene en su interior. Cuando el ajo esta recién recolectado no suele tener ese tallo, y lo desarrolla cuando comienza a envejecer. También para atenuar su sabor se pueden poner los dientes de ajo en remojo durante una hora antes de cocinarlos.
A los niños se les puede acostumbrar al sabor pronunciado del ajo si se añade, poco a poco, como condimento en pastas, patatas, sofrito de las verduras, en picada con perejil, pisto, carnes y pescados a la parrilla, y se macera en aceite de oliva o en vinagre para aliñar las ensaladas. Crudo, se frota un poco sobre las rebanadas de pan tostado, y resulta un sabroso aperitivo que se puede acompañar de jamón serrano, jamón york, queso, pimientos asados, anchoas en conserva...

El sabor del ajo es ... (ver texto completo)
Formas de administración

Los productos comerciales pueden contener ajo fresco, seco o aceite de ajo. No obstante, se desconoce el tipo de producto que resulta más eficaz, ya que la mayor parte de los resultados de los ensayos clínicos dependen del preparado empleado. La cantidad de alicina en los preparados comerciales puede variar, por lo que hay que recordar que no todos los preparados tienen la misma cantidad de principios activos. También existen productos que eliminan el olor del ajo, pero limitan sus efectos beneficiosos sobre la salud. Por otra parte, los procesos de fermentación eliminan la mayor parte de los componentes activos del ajo. Es por ello que los investigadores afirman que los beneficios del ajo no se extienden a los complementos de ajo que se comercializan. Puede que se deba a que los ingredientes activos se destruyen durante el proceso de conservación o al permanecer tanto tiempo almacenados. También podría deberse a que algunas personas que lo consumen ya están enfermas. Los motivos reales aún se desconocen. ... (ver texto completo)
Contraindicaciones

A pesar de sus múltiples beneficios, el ajo está contraindicado en determinadas situaciones. Dado que tiene efectos anticoagulantes, el consumo excesivo de ajo debe evitarse en caso de hemorragias o si se va a someter a una operación quirúrgica, puesto que aumenta el riesgo de sangrado. En cuanto a las posibles interacciones con otros fármacos, puede elevar el riesgo de sangrado si se administra junto a anticoagulantes como el ácido acetilsalicílico u otros. Tampoco es recomendable su consumo exagerado si se sigue un tratamiento con hipoglucemiantes, dado que el ajo acentuaría la hipoglucemia.

Durante el embarazo y la lactancia se aconseja evitar el consumo de grandes cantidades de ajo, ya que puede estimular el útero o provocar incluso un aborto. ... (ver texto completo)
Estimulante del apetito

Consumir ajo de forma habitual estimula las mucosas gastrointestinales, provoca así un aumento de las secreciones digestivas y de la bilis. Esto se traduce en una mejor preparación del tracto digestivo para la digestión de los alimentos.

No obstante, para quienes sufren de estómago delicado o hipoclorhidria (escasez de ácido gástrico en el estómago), el consumo de ajo crudo o frito les puede resultar indigesto y generar ardor. Asimismo, un consumo excesivo de ajo crudo puede provocar ardores de boca y de esófago, y, por vía tópica, dermatitis de contacto. Además, el ajo crudo goza de pocas simpatías. Las razones son su fuerte sabor, su penetrante olor, y el hecho de que repite y provoca un mal aliento que se mantiene varias horas después de haberlo consumido. ... (ver texto completo)
Prevención de tumores

Algunos trabajos científicos relacionan las propiedades el ajo con la prevención de procesos tumorales. Un estudio realizado por el Departamento de Gastroenterología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid indica que la solución acuosa de ajo morado inhibe el "Helicobacter pylori", bacteria asociada a una mayor incidencia de úlcera gastroduodenal y cáncer gástrico. Por otra parte, un trabajo de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, en Estados Unidos, muestra que ... (ver texto completo)
Prevención cardiovascular

El consumo frecuente de ajo provoca vasodilatación, aumento del diámetro de los vasos sanguíneos, por lo que la sangre fluye con más facilidad y disminuye la presión, con lo que mejora la circulación sanguínea. Asimismo, el consumo habitual de ajos ha demostrado efectos beneficiosos en el tratamiento de la hipercolesterolemia y los niveles altos de triglicéridos, ya que permite la reducción del nivel de lípidos en sangre. Además, el ajo es reconocido por su efecto diurético, de ahí que su consumo habitual sea muy recomendable en caso de hipertensión y riesgo cardiovascular (riesgo de infarto, arteriosclerosis, trombosis). ... (ver texto completo)
Potente depurativo

El ajo crudo tiene propiedades antisépticas, fungicidas, bactericidas y depurativas.

Ayuda a combatir un buen número de hongos, bacterias y virus.

Aumenta las secreciones bronquiales por lo que se le atribuyen propiedades expectorantes y desinfectantes. Resulta, por tanto, muy útil en el tratamiento de las congestiones y en las infecciones respiratorias como los catarros o resfriados.

Su consumo se recomienda en caso de parasitosis intestinales, disenterías y otros ... (ver texto completo)
Las excelentes cualidades diuréticas, depurativas, antisépticas y antibacterianas del ajo son ampliamente conocidas y divulgadas. De hecho, el ajo se ha utilizado desde muy antiguo en el tratamiento de diversas afecciones.

Las investigaciones sobre el ajo dan su fruto más relevante en los años 40 del pasado siglo XX. El doctor Arthur Stoll, un médico suizo ganador del Premio Nobel, da a conocer uno de los componentes básicos del ajo: una sustancia llamada aliina, el componente "madre" del que ... (ver texto completo)