Fuera del recinto amurallado estaba apostado un ejército de unos 6000 guerreros, originarios de Cuilco, Ixtlahuacán y Zaculeu, dispuestos a rechazar a los invasores. Gonzalo de Alvarado envía contra ellos a la infantería, que pronto se encontró en grave aprieto por la lluvia de saetas, piedras y lanzas que les arrojaban los defensores. Los guerreros mames lograron matar 40 hombres de las tropas auxiliares, e hirieron a ocho infantes españoles. Avanza entonces Alonso de Luarca con la caballería por ... (ver texto completo)