Descripción: La jirafa (Giraffa camelopardis), de la familia de rumiantes, se distingue por tener solamente dos dedos en cada pie. Es el animal más alto del mundo, con un cuello muy largo, un lomo descendente y largas patas. Tiene un par de cuernos en la cabeza de unos 10 centímetros. Color pardo castaño recortado por una red de líneas de color amarillento claro. Tiene una altura de 5 a 6 metros y su peso llega a 1.180 kilos.
Reproducción

En la época de celo los alces machos están excitadísimos: se atacan con verdadera ferocidad mientras emiten un grito especial; en esa época resultan muy peligrosos, incluso para el hombre. A fines de abril o primeros de mayo la hembra da a luz; la primera vez pare un solo pequeño y en adelante dos, casi siempre de sexo distinto. Apenas la madre alce los ha limpiado, los recién nacidos empiezan a moverse, pero todavía sostienen mal la cabeza y vacilan mucho, tanto que la madre se ve obligada a empujarlos muy a menudo. No obstante, a los tres o cuatro días ya pueden seguirla a todas partes. El amor de la madre por sus hijos es verdaderamente extraordinario: llega a defenderlos aunque estén ya muertos, y da vueltas durante varios días por los lugares en que fueron cazados, buscándolos en vano. ... (ver texto completo)
Comportamiento

Cuando el alce se siente inquieto o no encuentra suficiente alimento cambia de residencia. No tiene costumbre de prepararse una yacija, y para descansar se echa sencillamente en el terreno cenagoso o bien se acuesta sobre la nieve, en lo más espeso de los bosques. Las costumbres del alce difieren algo de las del ciervo: se reúne en rebaños más o menos numerosos, compuestos de machos y hembras no aptas aún para la reproducción, pues las hembras que han parido, no sólo maltratan a ... (ver texto completo)
Hábitat

El alce habita en los bosques espesos y solitarios, con pantanos y ciénagas impracticables y con abundancia de sauces, abedules, álamos temblones y otros árboles frondosos, constituyen el ambiente predilecto del alce. También lo son los bosques de coníferas, a condición de que no falten los pastos. Las ciénagas son para el alce una auténtica necesidad; este pesado animal pasa el verano en las llanuras húmedas y bajas y en invierno se traslada a lugares más altos, preservados de las inundaciones ... (ver texto completo)
Características

El alce puede alcanzar un peso de 450 kg y algunos individuos muy viejos llegan a veces a 500. El cuerpo del alce es relativamente corto y grueso, alto, ancho de pecho, con la cruz algo levantada, horizontal en el dorso y mas bajo en la grupa. Las patas son altas y firmes, de longitud uniforme, terminadas en pesuños profundamente hendidos y hundidos y unidos por una membrana extensible.

El cuello del alce, abultado y fuerte, sostiene una cabeza grande y alargada, que se estrecha ... (ver texto completo)
Historia

En la Edad Media aun era posible encontrar un alce en los grandes bosques del centro y oeste de Europa; pero posteriormente fueron completamente exterminados en estas zonas. Desde hace algunas decadas, las medidas de proteccion han conducido a una nueva multiplicacion de las poblaciones de alces, que comienzan a extenderse hacia el sur y hacia las fronteras de su antigua area de distribucion, asi como hacia el norte en direccion a la tundra. Se los puede encontrar en inmensos territorios ... (ver texto completo)
Introducción al alce

Alce, nombre aplicado al miembro de mayor tamaño de la familia de mamíferos artiodáctilos conocida con el nombre de Cérvidos. El área de distribución del alce se extiende por el norte de Europa, zonas de Asia septentrional y Norteamérica. En Europa, el alce habita en los bosques de coníferas (conocidos con el nombre de taiga), de Suecia, Noruega y la región báltica, casi siempre cerca del agua; estos bosques son del mismo tipo que los de Siberia, en el norte de Asia, donde ... (ver texto completo)
Boca sin muelas es como molino sin piedra.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Al buen entendedor pocas palabras.
A Dios rogando y con el mazo dando
A dineros, pagados, brazos quebrados.
A buen salvo está el que repica.
Un hombre va paseando y se encuentra con un amigo y este le pregunta:
¿Qué te pasa que te veo tan decaído?
Y este le responde:
Es que se me ha muerto mi madre.
Y el amigo le responde:
Menudo día llevamos, a ti se te muere tu madre y a mí se me pierde el bolígrafo.