Hábitat
El alce habita en los bosques espesos y solitarios, con pantanos y ciénagas impracticables y con abundancia de sauces, abedules, álamos temblones y otros árboles frondosos, constituyen el ambiente predilecto del alce. También lo son los bosques de coníferas, a condición de que no falten los pastos. Las ciénagas son para el alce una auténtica necesidad; este pesado animal pasa el verano en las llanuras húmedas y bajas y en invierno se traslada a lugares más altos, preservados de las inundaciones y nunca cubiertos de hielo.
El alce habita en los bosques espesos y solitarios, con pantanos y ciénagas impracticables y con abundancia de sauces, abedules, álamos temblones y otros árboles frondosos, constituyen el ambiente predilecto del alce. También lo son los bosques de coníferas, a condición de que no falten los pastos. Las ciénagas son para el alce una auténtica necesidad; este pesado animal pasa el verano en las llanuras húmedas y bajas y en invierno se traslada a lugares más altos, preservados de las inundaciones y nunca cubiertos de hielo.