Comportamiento
Cuando el alce se siente inquieto o no encuentra suficiente alimento cambia de residencia. No tiene costumbre de prepararse una yacija, y para descansar se echa sencillamente en el terreno cenagoso o bien se acuesta sobre la nieve, en lo más espeso de los bosques. Las costumbres del alce difieren algo de las del ciervo: se reúne en rebaños más o menos numerosos, compuestos de machos y hembras no aptas aún para la reproducción, pues las hembras que han parido, no sólo maltratan a los machos, sino que además hacen todo lo posible para alejar a las otras hembras de sus compañeros jóvenes. Por otra parte no se puede decir ciertamente que el alce sea un animal pacífico y sociable, ya que cada individuo encuentra siempre un pretexto para estar en discordia con sus compañeros.
Cuando el alce se siente inquieto o no encuentra suficiente alimento cambia de residencia. No tiene costumbre de prepararse una yacija, y para descansar se echa sencillamente en el terreno cenagoso o bien se acuesta sobre la nieve, en lo más espeso de los bosques. Las costumbres del alce difieren algo de las del ciervo: se reúne en rebaños más o menos numerosos, compuestos de machos y hembras no aptas aún para la reproducción, pues las hembras que han parido, no sólo maltratan a los machos, sino que además hacen todo lo posible para alejar a las otras hembras de sus compañeros jóvenes. Por otra parte no se puede decir ciertamente que el alce sea un animal pacífico y sociable, ya que cada individuo encuentra siempre un pretexto para estar en discordia con sus compañeros.