A veces pienso que los adultos tenemos más que aprender de los niños, que lo que los niños pueden aprender de los adultos.
Querido profesor,
"Mi hijo tiene que aprender que no todos los hombres son justos ni todos son veraces.
Enséñele que por cada villano hay un héroe, que por cada egoísta hay un generoso.
También enséñele que por cada enemigo hay un amigo y que más vale moneda ganada que moneda encontrada.
Quiero que aprenda a perder y también a gozar correctamente de las victorias.
Aléjelo de la envidia y que conozca la alegría profunda del contentamiento.
Haga que aprecie la lectura de buenos libros sin que ... (ver texto completo)
Para tener éxito tu deseo de alcanzarlo debe ser mayor que tu miedo al fracaso.
Nada es tan nuestro como lo que dejamos en libertad para que se vaya y no se va.
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Cada mañana tienes que brillar y sonreír si quieres conquistar a la única que merece ser cortejada: la vida.
El tiempo no regresa. Lo único que podemos agarrar con las manos es el momento presente.
Las palabras más bonitas son a menudo las que no se dicen, las que se ahogan en los silencios.
Buenos días forerosas... ¡Feliz Jueves!
Buenas noches Antonia hasta mañana si Dios quiere, que descanses. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, que tengas un buen descanso, hasta mañana un abrazo.
SAL Y AZÚCAR

Una hormiga vivía plácidamente en una montaña de azúcar, mientras que otra lo hacía en una de sal. La primera era feliz porque tenía un alimento muy dulce. La segunda, en cambio, siempre tenía una terrible sed después de comer. Un día, la del azúcar se acercó a la de la sal. « ¡Hola, amiga! Soy tu vecina, vivo en aquella montaña de azúcar», le dijo señalando el montón mencionado. « ¿Azúcar? ¿Y eso que es?», preguntó su compañera. « ¿Nunca has probado el azúcar? ¡Te va a encantar! ... (ver texto completo)
El solo hecho de respirar, de tener todo lo que tienes a la vista y a tu alcance es una Bendición sin igual..
Me hice tantas preguntas que me fui a vivir en la orilla del mar, y tiré las respuestas al agua para no pelear con nadie.
El problema es que desde pequeños nos enseñan a pedir deseos, no a luchar por ellos.
Si fijas el foco de atención de tu vida en los problemas, tu vida será un problema.
Nos obligamos a no esperar nada, pero en realidad la esperanza nunca se apaga.