Antonia buenas noches, hasta mañana si Dios quiere. un abrazo.
Buenas noches dulces sueños, un abrazo.
Abrí el libro y me vi a mí mismo dándole una limosna al mendigo que se sentaba en la acera. Pasé la página y me vi sentado en una acera recibiendo limosna de un desconocido. Pasé otra página y vi a alguien leyendo un libro, pero en la siguiente página era a mí a quien observaban mientras leía. En la siguiente hoja yo era pescado y más tarde pescador. Sin saber qué pensar, cerré el libro y vi el título de la obra, decía: "AQUÍ SE ENCUENTRA EL SECRETO DE LA VIDA"».
Antonia buenas noches, hasta mañana si Dios quiere. un abrazo.
O TODOS O NINGUNO
Había una vez una vieja muy mala que murió. La mujer solo había realizado en su vida una buena acción. Llegaron entonces los demonios y la echaron en el lago del fuego. Pero el ángel de la guarda, que estaba allí, quiso salvarla y le recordó a Dios esa buena acción: «Una vez arrancó de su huerto una cebolla y se la dio a un pobre». Y Dios le respondió: «Entonces toma esta cebolla y échala al lago, de forma que la mujer se pueda agarrar a ella. Si logras sacarla irá al paraíso, ... (ver texto completo)
No arrancaré ninguna hoja del libro de mi vida. Las páginas que he escrito, son lecciones que he aprendido.
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana.
Rodéate de los que te animan y te apoyan, y no de los que sólo te critican.
Cómo pretendes volar si no te alejas de los que te arrancan las plumas.
n las tierras fértiles, Rogelio cultivaba zanahorias que prosperaban notablemente. Cada día se dirigía al mercado para vender su producción. Sin embargo, un problema acechaba en la zona, ya que de vez en cuando desaparecían cientos de zanahorias sin explicación. Ante esta situación, Rogelio comenzó a sospechar de un viejo conejo que residía en las cercanías. Además, tenía un perro atado detrás de su casa, al que mantenía descuidado y solo desamarraba ocasionalmente para llevarlo a cazar.
Rogelio ... (ver texto completo)
La vida te va quitando capas, para despojarte de lo que sobra y dejarte con lo auténtico.
La vida te va quitando vendas, para arrancarte los prejuicios y las falsas creencias y que descubras la luz de la verdad.
La vida te enseña si la sabes escuchar.
¡No lo olvides!
Si tienes tiempo para quejarte, entonces tienes tiempo para encontrar una solución.
Sólo es pobre aquel que siempre desea más.
La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
Buenas noches Antonia, feliz descanso. un abrazo.
Un trabajador estaba empleado en una fábrica de pescado congelado. Un día, mientras hacía su trabajo, accidentalmente cerró la puerta del congelador mientras estaba dentro. Comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero la jornada laboral había terminado y ya no quedaba nadie en la fábrica. Al darse cuenta de esto, entendió que estaba a punto de morir congelado.
Sin embargo, en algún momento, el guardia de seguridad de la fábrica abrió la puerta del congelador y lo salvó de una muerte terrible y segura.
El ... (ver texto completo)