Es una pena que un pueblo como órgiva, con ese encanto, esas calles y esas gentes... Esté en esas malas condiciones. Hacía cuatro años que no lo visitaba y ha sido está Navidad cuando me he llevado la mayor decepción. No hay calle en el pueblo que no tenga una casa en ruinas, los parques no pueden estar más descuidados, las aceras son un peligro constante con esos agujeros donde te cabe la pierna entera, las señales rotas no se reponen... Y una infinidad de cosas que los que vivís o visitais ese ... (ver texto completo)