Me he criado en el pueblo, he estado toda la vida saltando balates y es la primera vez que escucho, en este caso leo, que al bancal le dicen la cueva de los dientes. Pero que listos son alguno del pueblo.
Anda que no tienes razón.
Buenas gallardas nos hacíamos los jovenes de mi tiempo en el convento.
¿Quien dice que este no es el mejor pueblo del mundo?