Recuerdo los dos edificios. A la casa de Dª Valeriana entraba cuando era monaguillo, que nos ponía las brasas en el incensario. Y al molino de aceite fui más de una vez y me ponían aceite en una tostada.
Gracias por tu respuesta. Era la casa de mis abuelos y donde he pasado muchos veranos. Si consigues mas fotografías te agradecería me las enviaras pues no guardo ninguna. Un saludo, Miguel R. de Luna.