Corrigiendo mensaje anterior. Granada y Andalucia se han teñido de rojo y los ingenieros que salen de las universidades andaluzas haciendo de camareros al servicio de los catalanes. Menudo orgullo de pueblo. Si un pueblo vota con las vísceras y se olvida de la cabeza el resultado es alegría de un día y sufrimiento durante cuatro años y si eso se repite puede llegar como en Andalucia hasta los cuarenta años. Los 24 diputados sociatas y los 9 de los podemitas solo valdrán para barrer las calles de Cataluña de lazos amarillos de los independentistas.