EL AVARO Y EL ENVIDIOSO
Un día, el dios romano Júpiter envió al Sol a la Tierra para que le informara acerca de los deseos de los seres humanos. Y así fue cómo el astro rey se presentó ante dos individuos de muy distinta condición, pues uno era conocido por su avaricia y el otro, por su envidia. Una vez ante ellos, les dijo: «Vengo a concederos un deseo. Decidme qué queréis y os será otorgado. Solo tenéis que pensar una cosa: el primero que formule su deseo conseguirá exactamente lo que pida, ... (ver texto completo)
Un día, el dios romano Júpiter envió al Sol a la Tierra para que le informara acerca de los deseos de los seres humanos. Y así fue cómo el astro rey se presentó ante dos individuos de muy distinta condición, pues uno era conocido por su avaricia y el otro, por su envidia. Una vez ante ellos, les dijo: «Vengo a concederos un deseo. Decidme qué queréis y os será otorgado. Solo tenéis que pensar una cosa: el primero que formule su deseo conseguirá exactamente lo que pida, ... (ver texto completo)