Está visto y comprobao que cuando llego yo, se queda solo el Pilarete. ¿Seré yo la Carpanta esa?
¡Bueno no me alargo más,
porque puede parecer
que yo soy tan pesá,
como esta buena mujer!
Te acuerdas, maña, te acuerdas,

del día que nos casamos

que se nos rompió la cama

y a poco nos esnucamos.
Las escaleras de casa

ahora acabo de contar

hay cincuenta pa subir

y cincuenta pa bajar
El día que yo nací

acababa de nacer,

y a los quince días justos

ya tenía medio mes.
Si no me caso con ti

juro, por lo que más quiero,

que, o me casaré con otra,

o me quedaré soltero.
La mayor pena que un hombre

puede en el mundo tener

es la de que quede viuda

su pobrecica mujer.
Llevaron a un baturrito

una noche a un cabaré,

y al salir, dijo riendo:

¡Qué rico estaba el café!
(Llevé al chico a Zaragoza

pa que eligiera un oficio

y ninguno le gustaba

hasta que vio al arzobispo),
La Felisa en el mercado

decía con un suspiro:

Qué desgracia. Todo sube

menos lo de mi marido.
Según me han contado ayer,

al hijo de Juan Ramón

le llaman aragonés

porque nació en Aragón
Una mujer de mi barrio

siempre lleva la contraria:

oye menos que un pandero

y es más gorda que una tapia
Para estos mañicos sandungueros que andan por Hinojosa, les voy a cantar unas cuantas joticas.
Les envio un gran abrazo a Dory y Julio, que hoy están en Hinojosa.
Me ha llegado la noticia de que esta mañana y en este mismo lugar, se han reunido algunos de nuestros foreros. ¡Ojalá y yo hubiera podido reunirme con ellos!