Estaba Mariano Rajoy en el
aeropuerto de
la Coruña, esperando coger un avión para
Madrid, cuando de repente se le hacerca uno y le dice:
¡Oiga! usted es Rajoy ¡Qué alegria me ha dado al verle! Yo me llamo Pepe y tengo mucho gusto en conocerle en persona. Es que soy un admirador suyo y del PP de toda la vida. Precisamente estoy con unos
amigos tomando un café en el
bar. ¿Podría usted pasar por allí un momento y me saluda y pregunta por la
familia para que se vea que somos amigos y así quedo yo muy
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