Jajajaja lo ves como te vendrian bien un par de gallinas y un gallo que te haga de despertador.
Antes de tener niños teniamos 25 canarios y ahora entiendo como estaba yo tan desesperada..... Cada vez que habria la corredera del
salón me entraban plumas en la boca y cuando salia a la
calle siempre llevaba plumas en el pelo, parecía que dormía en un gallinero, hasta que dije basta y me los llevé al
pueblo empecé a regalar pollos y me quedé sola...