A la una la mula/ A las dos la coz/ (y al que le tocaba agacharse al mismo tiempo que saltaban te clavaban los tacones en el culo, con lo cual si saltaban diez te arreglaban las almorranas) A las tres la culá de San Andrés/ (y te dejaba caer el culo sobre tus espaldas,) A las cuatro brinco y salto/ A las cinco los diez dedos te los hinco, (y al saltar te pegaban unos manotazos que te dejaban baldao.) De esta retahila no recuedo nada más. Pero recuerdo otra también para saltar al burro que decía: ... (ver texto completo)