LA GRANJUELA: AL TRABAJADOR DEL CAMPO:...

AL TRABAJADOR DEL CAMPO:

En esa La Granjuela, mi musa,
rendido al sol de la llanura,
el labrador abre el surco y la tierra suspira,
donde el árbol del pistacho se estira
hacia un cielo de luz y hermosura.

Con las manos curtidas por el viento,
deposita la simiente en el suelo,
un pacto de amor con el cielo,
esperando en paciente silencio.
Llegan años de espera y cuidado,
y el jornalero, con fe y valentía,
riega el campo cada nuevo día,
viendo al fruto crecer a su lado.
Y cuando el oro verde madura,
y la cáscara al sol se corona,
el trabajo del campo emociona
al cosechar tanta joya madura.

Pepe J. C.