Victoriano, podía haber escrito a cualquier hora de la noche. Me he contado, hasta las ocho de la mañana, todos los borreguitos que había en el cielo.
Hoy toca siesta.
Un abrazo.
Hoy toca siesta.
Un abrazo.
Saludos
Yá empieza el tiempo en que nó sé puede uno acostar tempreno, si llego a saber que estabas despierta te hubiese escrito. Yo me fui a LA CAMA, pasadas las tres de la madrugada.
Abrazos
V. Gonzalez
Yá empieza el tiempo en que nó sé puede uno acostar tempreno, si llego a saber que estabas despierta te hubiese escrito. Yo me fui a LA CAMA, pasadas las tres de la madrugada.
Abrazos
V. Gonzalez