El Ambra era señor y la otra mezquita,
Los otros los Alisares labrados a maravillas.
El moro que los labraba cien doblas ganaba al dia,
Y el dia que no los labra, otros tantos se perdia.
El otro es el Generalife,
huerta que por no tenia,
El otro
Torres Bermejas,
castillo de gra valia.
Alli hablo el rey don Juan, bien oireis lo que decia.
Si tu quisieses,
Granada, contigo me casaria,
Daréte en arras y dote a
Cordoba, y a
Sevilla.
Casada soy rey don Juan, casada soy, que no viuda;
El moro
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